"El Consorcio Provincial de Prevención y Extinción de Incendios, Protección Civil y Emergencias (Cuenca 112) “no tiene contraída deuda con el Excmo. Ayuntamiento de Cuenca en virtud de los distintos Convenios de Colaboración suscritos en su día entre estas dos Entidades”, según un certificado emitido por el secretario interventor del Consorcio a petición del vicepresidente del mismo, Carlos Algaba. Algaba solicitó esta información ayer mismo, tras la reunión que mantuvo con la Concejala de Seguridad del Ayuntamiento de Cuenca, Nieves Mohorte, y en la que ésta condicionó la firma de un nuevo convenio de colaboración entre los Bomberos provinciales y los de la capital, al pago de esta deuda que habría sido contraída entre los años 2002 y 2006, con José Manuel Martínez Cenzano como alcalde y Luis Muelas como presidente de la Diputación.
Algaba solicitaba ayer mismo, tras la reunión, que esta reclamación quedase al margen de la negociación del nuevo convenio “porque somos personas distintas a los que gestionaron aquellos años y nosotros lo que decimos que estamos dispuestos a pagar, ya lo tenemos presupuestado en las cuentas del Consorcio y porque teníamos que comprobar si en realidad existe esa deuda y en concepto de qué”.
El vicepresidente del Consorcio aclara también que “ya en un primer momento esta reclamación me resultó muy llamativa ya que no es concebible que Juan Ávila, tan vehemente a la hora de defender los intereses de la ciudad de Cuenca, hubiera tolerado que el Consorcio acumulase esta deuda cuando él era teniente de alcalde de la ciudad, y que, de ser así, no la hubiera saldado cuando era presidente de la Diputación y se la reclamó Francisco Javier Pulido”. De hecho, recuerda Algaba, “el propio Ávila se apuró los días en que compatibilizó los cargos de alcalde de Cuenca y presidente en funciones para dejar las cuentas claras y autopagar desde el Consorcio toda la deuda pendiente, aún a sabiendas de que lo dejaba sin dinero para pagar las nóminas de los bomberos”.
Algaba también ha lamentado que sus declaraciones de ayer “puedan ser interpretadas como un ataque contra nadie porque lo único que pretendía era constatar el celo con el que el Ávila defendía y defiende los intereses de la ciudad de Cuenca”, por lo que el vicepresidente del Consorcio confía en que “no sean malinterpretadas, ni usadas como excusa para romper una negociación que nosotros queremos llevar a buen puerto en beneficio de los ciudadanos de toda la provincia y de un sencillo ejercicio de racionalidad en el uso de los recursos públicos en unos tiempos en que eso es lo que nos exigen los ciudadanos”.
Finalmente el vicepresidente del Consorcio se ha mostrado dispuesto a “estudiar y revisar cada una de las reclamaciones que pueda hacer el Ayuntamiento” para comprobar si hay que sufragar alguna cantidad pendiente y que no esté debidamente reflejada en la contabilidad del Consorcio de aquellos años, pero “al margen de la negociación del convenio para evitar dilatar aún más este proceso”.