Los populares han manifestado que se trata de la tercera vez que se modifica el servicio de autobús urbano y siempre se hace a peor. Según la oposición, que ya advirtió que el de Cuenca sería el peor servicio de transportes de España, se está confirmando sus augurios, porque con cada decisión del gobierno de Ávila se da un paso más para “cargarse” el servicio de autobuses.
El PP cree que con la supresión de paradas anunciada, se alejará el transporte público de los nuevos barrios, como es el caso de Villarromán o Cañadillas y la Alameda, y de algunas zonas de la Fuente del Oro. Para los populares es un grave error que en lugar de facilitar y mejorar el transporte de estas zonas que cuentan con muchas viviendas, se estén tomando decisiones que obliguen a los residentes a usar el vehículo privado.
Según los cambios anunciados, calles como Ángeles Gasset, Francisco Suay, Elena Lumbreras, Enrique Gómez, Juan Francés, y una parte de la Avenida del Mediterráneo se quedarán sin servicio cercano. Lo mismo ocurre en el barrio de la Alameda y de la Fuente del Oro.
Sobre un supuesto “ahorro” en el tiempo del recorrido, el Grupo Popular considera que si éste no se va a materializar en alguna frecuencia más, no será tal, y al contrario creen que lo único que se va ahorrar es el combustible que dejará de gastar la empresa.
Los populares también han criticado el retraso en la puesta en marcha de las marquesinas con los tiempos de espera, anunciados en el contrato en 2012 y que todavía no se han instalado. También han recordado que el servicio de conexión con la estación del AVE sigue sin mejorarse.
Por otro lado recuerdan que en próximas fechas se reducirá el servicio en algunas líneas con motivo de la época estival, y que ya al inicio de la concesión disminuyó el número de vehículos y de líneas. Asimismo se muestran preocupados porque con estas decisiones se puedan volver a producir despidos en el personal.
Apuntan también la subida de tarifas y el hecho de que el déficit de la concesión deba ser subsanado por la subida de éstas o por la disminución de vehículos, que incluye el contrato actual.
Según el PP, estos nuevos cambios son un paso más para la muerte segura del transporte público, que cada día se aleja más de los ciudadanos.