La concejal popular Marta Segarra defendió el texto de la moción aludida en el mes de mayo y planteó, en el pleno pasado mediante una pregunta oral, porqué existía una absoluta falta de transparencia en este asunto, y qué motivos les habían llevado a cambiar de opinión radicalmente en cuanto al destino y utilización de esta infraestructura, destacando además que la concejal de cultura se comprometió a compartir con la oposición todo cuanto rodease este proyecto y no ha sido así. Esto invita a pensar, decía Segarra, que pueda existir algo que quieran ocultar en este tema. Por su parte, el PP ha ido enterándose de las decisiones del alcalde Juan Ávila y su concejal Consuelo García a través de los medios de comunicación, en lo que consideran una falta más de transparencia hacia el Grupo Popular y los ciudadanos.
Ahora Segarra vuelve a repetir su petición de que se abra un concurso público para lograr el mejor destino para este edificio, una vez que parece ser que los socialistas se han convencido de que su uso debe ser cultural. Un hecho que se ha modificado en las últimas semanas, puesto que en un primer momento querían destinarlo a oficinas municipales. Segarra ha mostrado su satisfacción por este extremo, si bien con cautela, porque no aprecia signos de querer elegir el mejor uso para este edificio por parte del gobierno socialista, sino el que sea de su conveniencia e interés. Recuerda además que ella mismo solicitó en nombre de su grupo en el pleno de septiembre que se convocase la Comisión Informativa de Cultura para debatir este asunto convenientemente y en los órganos oportunos.
Apunta la edil del PP que están esperando aún que García se ponga en contacto con ellos, y reúna a la Comisión Informativa de Cultura, para ponerles al día de las gestiones en este sentido y exige que se convoque un concurso público y no se piense en otro tipo de adjudicación, como han insinuado los ediles del PSOE en los últimos días, que no haría sino perjudicar la vida y los recursos culturales de nuestra ciudad.