La concejala socialista en el Ayuntamiento de Villaescusa de Haro, M. Paz Martínez, ha denunciado que “el alcalde mantiene una deuda oculta de más de 177.000 euros que cuando se destape hará que la deuda del Consistorio se dispare”. Según ha explicado, el primer edil sostiene desde antes de las elecciones de mayo, mediante un certificado de Secretaría, que la Junta de Castilla-La Mancha debe al Ayuntamiento más de 200.000 euros. Sin embargo, ha dicho Martínez, “la Junta declara mediante certificación oficial que la deuda es sólo de unos 23.000 euros”.
Recuerda la concejala que en marzo de 2015 los socialistas hicieron pública la “falsedad” de las cuentas del Ayuntamiento del PP y remitieron el caso al Tribunal de Cuentas. Éste remitió el asunto al Pleno del Gobierno local advirtiendo en su escrito que se revisara la documentación por si fueran de aplicación el artículo 28, sobre infracciones en gestión económica, y 30, sobre sanciones, de la Ley de Transparencia.
“A dos meses de las elecciones municipales el alcalde y candidato del PP a la reelección, Cayetano Solana Ciprés, intentó tapar la grave situación económica del Ayuntamiento de la única manera que sabe hacerlo un mal político y peor gestor: faltando a la verdad y atacando a la oposición”, ha explicado. Y añade que “no se hizo nada por seguir las indicaciones del Tribunal de Cuentas, ni antes ni después de las elecciones municipales”.
Así las cosas, el Grupo Socialista ha insistido durante cerca de diez meses al alcalde para que pidiera un certificado a la Tesorería General de la Junta. Ante la “falta de intención” del alcalde ‘popular’, “lo solicitamos personalmente y lo conseguimos en tres días”. Y es en dicho certificado en el que aparece que la deuda real es de unos 23.000 euros, “y no de más de 200.000 euros como el primer edil decía”.
Por ello, M. Paz Martínez asegura que “certificado en mano, podemos asegurar que las cuentas de este Ayuntamiento son falsas y que el alcalde mintió para ganar unas elecciones, no haciendo nada en los meses posteriores para depurar las cuentas”.
Es más, continúa, el Consistorio “tampoco ha rendido las cuentas del año 2013 y 2014 al Tribunal de Cuentas, como obliga la Ley, de forma que ha evitado el control de su gestión económica”.