La utilización de fragmentos de dicha membrana se realiza, sobre todo, en pacientes que presentan lesiones en los ojos como perforaciones corneales, queratitis neurotróficas o que precisan cirugía del limbo esclerocorneal o de la conjuntiva.
La aplicación de la membrana amniótica en una lesión de la superficie ocular disminuye la gravedad de la misma y el rechazo al injerto es muy bajo.
El implante de tejidos facilita la regeneración de los tejidos corneal y conjuntival. Además, reduce la inflamación, la formación de cicatrices y la neovascularización, disminuyendo el dolor.
Esta técnica, que puede llegar a evitar un trasplante de córnea, consiste en injertar tejidos provenientes de la donación que realiza la madre, después de una cesárea programada, de las membranas amnióticas que recubren la placenta.
Esta actividad implantadora que se realiza en el Hospital de Cuenca no podría realizarse sin la organización y colaboración de todos los servicios y profesionales implicados de Urgencias, Cuidados Intensivos, Anestesia, Quirófano, Radiología, Cardiología, Microbiología, Neurología, Análisis clínicos, Hematología, Ginecología y Obstetricia, Matronas, Oftalmología y un largo etc.