El paludismo es una enfermedad de declaración obligatoria, de la que hay que llevar registro y que en los últimos cuatro años ha sumado más de 80 casos en Castilla-La Mancha, según las mismas fuentes.
En el año 2012 se registraron en la comunidad autónoma 16 casos de paludismo o malaria, cifra que casi se duplicó en 2013 con 30 casos, 23 en 2014 y 15 el pasado año.
Asimismo, el Sescam ha recordado que todos los casos que se declaran son importados, ya que en España no existe población suficiente de anopheles como para transmitir la enfermedad.
Por ello, recomienda que todas las personas que vayan a viajar a países de riesgo que acudan a uno de los siete centros de vacunación internacional que existen en Castilla-La Mancha, uno de ellos precisamente el Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, para que adopten las medidas pertinentes antes de partir.
Se trata de una enfermedad grave en embarazadas, enfermos crónicos y niños pequeños. EFE