El director de Ingeniería de Enresa, Pablo Zuloaga, asegura que el proceso de caracterización de los terrenos, iniciado hace casi ya un año, es necesario para el diseño de detalle de la instalación y para el proceso de autorizaciones y declaración de impacto ambiental.
Todas las áreas propuestas en el proceso de selección de emplazamiento para albergar el ATC fueron validadas previamente por una Comisión Interministerial, que las calificó como aptas. Tras ese primer estudio técnico, y una vez escogido Villar de Cañas como emplazamiento del ATC, Enresa realizó estudios preliminares (sondeos y geofísica) en los tres terrenos propuestos por el ayuntamiento del municipio. Con los resultados de dichos estudios se seleccionó el terreno definitivo en el que, como es prescriptivo, se están efectuando estudios de caracterización de detalle a través de empresas especializadas, cuyos resultados avalan la idoneidad del terreno y sirven para proyectar la ingeniería de detalle de la instalación. “no hay nada que lleve a pensar que los terrenos escogidos para el ATC no son idóneos” afirmó Zuloaga.