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España central vs España mediterránea. Bruselas elige en septiembre

Por Redacción
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localcuencanewses/5/5/16
viernes 22 de julio de 2011, 23:43h

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Una decisión de gran trascendencia política y económica para el futuro del país, está a punto de tomarse en Bruselas sin que nadie, en la España central (comunidades de Madrid y CLM), parezca enterarse. Se trata de la construcción del mapa de Redes Transeuropeas de Transporte (conocidas como TEN-T) de mercancías por ferrocarril y cuyo objetivo es conectar todos los puertos marítimos y las instalaciones logísticas ferroviarias de interés europeo, y que permitirá, por esa red, el paso de trenes de hasta 750 metros de longitud e independizará los tráficos de mercancías de los de viajeros. No me estoy refiriendo solamente a la línea de tren convencional Madrid-Cuenca-Valencia, cuyo trazado, 100 km menor que por Albacete, no debería ni cuestionarse, y en el cual nos jugamos mucho los conquenses por ser nuestra última oportunidad de subirnos al tren industrial, nunca mejor dicho lo de tren.


Me estoy refiriendo al gran eje, o Corredor Central, de Zaragoza a Algeciras, pasando por Madrid y toda la meseta meridional que habitamos, Córdoba y Bobadilla (Málaga), frente al Corredor Mediterráneo (La Junquera-Cataluña-Levante-Murcia-Costa andaluza hasta el Campo de Gibraltar). Ambos ejes con final en Algeciras. La España central, frente a la mediterránea, Zaragoza, Madrid y Córdoba frente a Barcelona y Valencia. La España que quiere serlo frente a la que duda.

 

Una decisión que equilibrará el país, o que lo escorará aún más hacia el opulento mediterráneo. Una decisión que se tomará en septiembre y en la cual los mediterráneos están moviendo sus hilos más y mejor, desplegando todo tipo de presiones económicas y políticas (agrupados en torno al lobby empresarial Ferrmed).

¿Qué hacemos mientras tanto en Castilla? En una tierra donde el agro no da más de sí, al menos mientras no nos dejen aprovechar el agua de nuestros ríos, cuyo trasvase es un humillante expolio económico y ambiental, donde los servicios, como el turismo, aunque puedan crecer y aportar más puntos  al PIB, nunca será tan relevante como el turismo de sol y playa, solo nos queda aprovechar el factor geográfico, y la gran urbe madrileña, para consolidarnos como centro logístico-industrial, e incluso energético. Ese futuro, el nuestro, se decide en septiembre… y nadie parece enterarse, ni la sociedad civil (Cámaras de Comercio, asociaciones de empresarios, sindicatos, universidades, etc.), ni los partidos políticos (siempre a la greña), ni las instituciones, tanto de Madrid como de CLM, que van a su aire, gracias al infumable mapa autonómico español diseñado en la Transición que consagró la división administrativa, y por tanto política y económica, de Castilla entera, La Vieja y La Nueva, pero particularmente de Castilla la Nueva, que es la que ahora nos ocupa, y que nos ha condenado a la más absoluta de las irrelevancias en todos los ámbitos (político, económico, cultural,…). Y todo ello pese a tener una lógica geográfica e histórica innegable. Castilla unida en una sola comunidad autónoma tiene sentido. Fueron tan ineptos y cegatos los políticos de entonces como los de ahora, no advirtieron siquiera que troceando a Castilla hasta en cinco inoperantes regioncillas, desvertebraban a España, rompían su esqueleto.

Bruselas, a través de la Dirección General de Movilidad de la Comisión Europea (CE), ver ABC del 08/07/2011 (edición Sevilla), que inicialmente parecía haber manifestado sus preferencias por el eje central en detrimento del eje mediterráneo, duda, y lo hace porque el ejecutivo español titubea, porque hay ‘falta de compromiso del gobierno español’. Lo que no dicen es por qué España duda. Pues bien, dudan porque las presiones periféricas son enormes, por que el gobierno español, en estado comatoso, necesita apoyos políticos de CiU, etc. Y esas dudas nos pueden salir muy caras a los castellanos de la meseta meridional durante generaciones. Ahora que la pregunta del millón en estos tiempos de descomunal crisis parece ser: ¿de dónde sacar actividad económica suficiente para colocar a los 200 mil castellanos (solo en CLM, no incluyo a los madrileños) en paro? Pues de aquí, de las fabulosas inversiones directas que están en juego hasta 2020 y del esperanzador futuro inducido que se creará. Recordemos además, que una de las grandes reformas estructurales que España necesita, es el cambio de modelo de transporte, apostar por el tren y el barco, notablemente más baratos que el contaminante camión, que actualmente se lleva una cuota del 90% de los flujos. Sin mar, hay poco futuro, sin tren de mercancías conectado a Europa directamente y a un puerto marítimo, no hay futuro en muchísimos sectores económicos.

Aguirre y Barreda parecen no enterarse. ¿Y Cospedal, la nueva presidenta de CLM? Por mucho que tenga cien días de cortesía, de tregua, por mucho que ande auditando cuentas, en este tema no hay tiempo que perder, no caben los cien días, si perdemos este tren, habrá que pedirle explicaciones. Todo se decide en septiembre.

Artur Mas, Arturo cuando abre cuentas en Suiza, presidente de la Generalidad, en unas jornadas sobre transporte y logística organizadas por la Cámara de Comercio de Barcelona y Francia (ver medlognews.com el 09/05/2011) reconocía que la opción mediterránea ‘parece ser ahora más favorable’ al tiempo que reclama ‘un impulso claro’ al corredor mediterráneo.

El ministerio de Fomento, a través del director general de Transportes Terrestres, Manuel Villalante, afirmó que el Gobierno invertirá este año 1.684 millones de euros en el corredor mediterráneo, y destacó que es la infraestructura que más inversión recibe del Estado. Villalante, señaló que ‘el Gobierno está dedicando todos los esfuerzos en el corredor mediterráneo desde 2009’. Por su parte, el secretario general de Territorio y Movilidad de la Generalidad, Damià Calvet, resumió el temor latente en la administración catalana sobre el futuro de esta infraestructura: ‘deberíamos estar seguros de que el Gobierno central no tiene dudas ni vacilaciones en este punto, que apuesta con convicción por este corredor sin dispersar sus esfuerzos’, en otros ejes, cabe entender. Es la postura del solo yo y todo para mí, tan catalana. ¿Pretenden que España y Europa aprueben y paguen una mega infraestructura que asegure el futuro económico catalán quienes abiertamente se han declarado antiespañoles? Pues sí. ¿Es posible que España lo haga?

Pues también.

Según un estudio técnico, presentado por el ministerio de Fomento, el corredor mediterráneo requiere de una inversión de 51.300 millones de euros hasta el 2020. El 60% de la actividad exportadora de España se genera en el corredor mediterráneo.

José Blanco, ministro de Fomento, según ABC del citado día, “ha reaccionado ahora a las exigencias de los empresarios de Almería y Murcia e insistió ayer [por el día 7] en que su ‘prioridad irrenunciable’ pasa por que el corredor mediterráneo se haga en toda su extensión, conectando la costa oriental andaluza y no amputado a la altura de Alicante o Cartagena, como plantea la Comisión Europea”. Blanco anunció en Gerona, mientras visitaba las obras de un túnel del AVE a la pequeña ciudad, que el próximo lunes (por el 11 de julio) “convocará a los consejeros del ramo de las cuatro comunidades afectadas (Andalucía, Murcia, Valencia y Cataluña). Las prisas del Ejecutivo español contrastan con las dudas mostradas por la dirección General de Movilidad de la CE. Según reveló el lobby empresarial Ferrmed, verdadero abanderado de este proyecto [por el mediterráneo], un informe de este organismo achacó la exclusión del eje ferroviario como prioritario a la ‘falta de compromiso’ del Gobierno español en sus inversiones. Bruselas, que tomará una decisión al respecto en septiembre, ha manifestado su preferencia por el denominado eje central, en detrimento de una red de mercancías que conecte el paso de la Junquera”. El titular de Fomento, prosigue ABC, aseguró que “la inclusión del corredor mediterráneo íntegro es una ‘cuestión de Estado’ y apeló a la responsabilidad de los gobiernos autonómicos para llevar a Bruselas una posición compartida”.

¿De qué gobiernos autonómicos habla? De los cuatro mediterráneos. ¿Porqué los dos de Castilla la Nueva, junto a Aragón y Andalucía no son convocados, por qué se les ningunea? En el caso andaluz, porque está en ambos ejes, y en los otros, simplemente, porque carecen de peso específico negociador, salvo quizás el caso aislado de Madrid. Resulta que una Castilla la Nueva unida, en una sola CCAA, tendría la friolera de 8,6 millones de habitantes, la primera de España, en todo, demografía, PIB, etc. ¿Alguien podría siquiera atreverse a tomar una decisión de tanto calado para el futuro económico sin nuestra opinión? Pues imaginemos ahora que hablásemos de toda Castilla, no la del viejo reino, sino la Castilla nuclear, aquella que incluye Castilla la Vieja (ya saben, con Logroño y Santander), La Nueva (las 6 provincias) y León (con quién siempre mantuvimos una alianza histórica). Diecisiete provincias, unos 12,1 millones de almas.

Mar Moreno, consejera socialista andaluza  de Presidencia, apostó ayer [por el día7], por ambos corredores, el central y el mediterráneo, “no son incompatibles y su impacto en uno u otro caso es positivo para Andalucía”. Parece lógica su posición, mejor dos que uno, a Andalucía le tocaría el gordo. “No damos por perdida ni una opción ni la otra” y supeditó la decisión final al peso específico que tiene el Partido Popular europeo en el Parlamento de Estrasburgo, dando a entender a quién habrá que pedirle cuentas tras la decisión. Entre los empresarios andaluces, más pragmáticos que sus gobernantes, hay división de opiniones, no creen que sean factibles los dos ejes. “Mientras la patronal almeriense se decanta por el corredor mediterráneo, la Bahía del Puerto de Algeciras (donde teóricamente confluyen ambos ejes) abogan por la conexión ferroviaria desde Bobadilla”, esto es, el eje central.

Mientras Bruselas apuesta por el corredor central, España parece poco a poco ir decantándose por el corredor mediterráneo, lo que será determinante, como muestran los datos, y las declaraciones (ver medlognews.com del 16/03/2011): “el Gobierno ya ha invertido 8.400 millones, según ha anunciado el ministro de Fomento y hasta el año 2020 se invertirán otros 25.400 millones. Además, hay inversiones planificadas por 3.600 millones y otros 13.900 millones para conectar Almería y Algeciras por la costa. Blanco ha asegurado que el Corredor será el símbolo de la nueva España en red y lo ha calificado de ‘un gran proyecto de país’ y una inversión ‘sin precedentes’ que servirá para impulsar de manera definitiva esta infraestructura […] supone una gran oportunidad para posicionar a España como unas de las principales plataformas logísticas intercontinentales de Europa. El ministro se ha comprometido en Barcelona a potenciar el transporte ferroviario de mercancías, y reconoció que es la ‘asignatura pendiente’”. La nueva España ‘en red’ consiste… en desconectar el interior castellano.

Pero ironías de la vida, resulta que quienes apuestan por el corredor mediterráneo, en detrimento del central, no olvidan el gran potencial del interior peninsular, imprescindible para rentabilizar su proyecto, y con ello, están reconociendo implícitamente, la viabilidad de la opción central. Así, mientras Valencia tiene un Puerto Seco en Coslada (Madrid), Barcelona entra en la carrera por el mercado castellano, al que pretende convertir en una sucursal, en su mercado interior (hinterland), ver medlognews.com del 17/12/2010, impulsando una Terminal Marítima Interior en Yunquera de Henares (Guadalajara). La cuestión para nosotros es ¿nos interesa ser un corredor central independiente o ser una sucursal de la periferia, sabiendo además que cualquier día España se convierte en Ex-paña? Se contesta sola.

La sociedad Terminal Marítima Centro, SL, participada por la autoridad portuaria de Barcelona, informa medlognews.com, “adquirirá diferentes parcelas ubicadas en esta población para construir una terminal ferroviaria y la red de accesos necesarios para facilitar la operativa de tráfico de contenedores, así como las vías de acceso a las parcelas del área de almacenamiento con acceso ferroviario. La empresa Terminal Marítima Centro gestionará la terminal ferroviaria y los espacios con apartadero ferroviario. Por otro lado, el Puerto de Barcelona adquirirá el 36,73% de las acciones de la sociedad Puerto Seco Azuqueca de Henares [también en Guadalajara], infraestructura de servicios para el transporte de mercancías con una superficie de 60.016 metros cuadrados. Estas actuaciones contribuirán a potenciar la redistribución en el centro de la Península de las mercancías procedentes del recinto portuario catalán, a la vez que facilitará encaminar por el Puerto de Barcelona nuevos flujos de exportación que se originan en la zona interior, una de las áreas más dinámicas del Estado” (ellos nunca dicen España).

La cuestión, para los castellanos es, ¿porqué habíamos de querer importar y exportar nuestras mercancías, vía Barcelona, si es más lento y caro, por lejano, que vía Valencia (auténtica puerta al mar de Castilla la Nueva), o aún mejor, vía un corredor central propio? Me preocupa el escaso debate en el interior peninsular frente al periférico. Tal vez si tuviésemos una opción política castellanista que pensase globalmente en Castilla, y no localmente, otro gallo nos cantaría, tal vez si el castellanismo fuese un movimiento numeroso y transversal, adoptado por todos los partidos políticos, habría más debate político que el actual “y tú más”, ¿no les parece? En septiembre, el desenlace.

 

Javier Martínez

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