La Fiscal-Jefe tuvo la ocasión de conocer los diferentes servicios que se aglutinan en este recurso, como el Centro de Urgencias (CUR), que ofrece protección y alojamiento a las mujeres maltratadas y a sus hijos en situaciones de emergencia; la Casa de Acogida, un alojamiento temporal en un entorno de seguridad para promover la recuperación de las mujeres y los menores; y el centro de recepción de llamadas de las líneas 900 100 114 y 016, donde se gestionan todas las llamadas de la región a estos números gratuitos de emergencias.
Todos estos recursos son atendidos por profesionales cualificados de la asociación ASERCO, que dispone de varias trabajadoras sociales, psicólogas y una asesora jurídica, a fin de ofrecer una atención integral a las mujeres víctimas de violencia de género. Con todos ellos tuvo oportunidad de intercambiar impresiones Gómez.
El delegado de la Junta y la Fiscal-Jefe de Cuenca coincidieron en resaltar la importancia de que las mujeres que sufren violencia de género conozcan que disponen de todos estos servicios para decirse a poner fin a la situación de maltrato, pues en ocasiones lo que las frena es la idea de no tener un lugar al que ir ni recursos para atender a sus hijos o pagarse una asistencia legal.
Asimismo, ambos destacaron la necesidad de que exista una relación fluida y un trabajo coordinado y conjunto entre ambas instituciones, como ha venido sucediendo hasta el momento.
Por último, la directora provincial del Instituto de la Mujer destacó que en Cuenca se encuentran las únicas plazas de la región específicamente para mujeres víctimas de trata de blancas; e hizo también un llamamiento a las mujeres que sufren explotación sexual “para que denuncien y nos dejen ayudarlas a salir de ese mundo”.