Según Daniel Martínez, Coordinador regional de IU, “los nuevos cambios en la ley electoral responden a las necesidades propias del partido en el gobierno y no solucionan los problemas de déficit electoral, representatividad, pluralismo político y necesidad de regeneración democrática de Castilla-La Mancha”.
Para Martínez, “la opción elegida condena a una degradación mayor, si cabe, a las Cortes regionales, únicas bipartidistas en toda España, y en su conjunto a la calidad democrática de una sociedad que demanda más participación y responsabilidad en la gestión de las instituciones públicas”.
LLUEVE SOBRE MOJADO.
“No existe ninguna otra región o país democrático donde cada Presidente o Presidenta, en este caso, haya adecuado el sistema electoral, las reglas de juego democrática más básicas y fundamentales, a su imagen y semejanza, a sus intereses personales y partidistas con el único objetivo de mantenerse en el poder a toda costa”
Según Daniel Martínez, “lo que sucede en Castilla-La Mancha es algo inaudito y desconocido en toda Europa, ya que desde 1982 hemos tenido dos Presidentes y una Presidenta, la actual, y cada uno de ellos ha modificado de manera obsesiva las reglas electorales para hacerlas favorables a su reelección o a sus espurios intereses, no al servicio de un Estado Social y Democrático de Derecho”.
Para Martínez, “resulta especialmente degradante el caso de Cospedal, que en apenas dos años de gobierno, si no cambia de opinión, quitará el sueldo a los electos y pasará de modificar el número de escaños para aumentarlo, a dejarlo en la mitad, denotando el carácter caciquil de la medida que dejará a las Cortes sin una auténtica representatividad democrática, sin oposición a las políticas neoliberales de ajuste duro y excluyendo de los ámbitos de decisión política a la clase trabajadora”. “Y todo ello unido al notable aumento de los políticos elegidos a dedo y muy bien pagados en su gobierno”, añadió.