Los próximos años serán definitivos para ver si los partidos nuevos, Podemos y Ciudadanos, suplantan a los anteriores o frustran las expectativas que casi nueve millones de ciudadanos hemos puesto en ellos.
Podemos, que se alimentó de la crítica a la “casta”, ya es casta. Ahora, con sus 69 diputados, tendrá que decidir qué gobierno quiere y qué leyes apoya. Veremos.
Y Ciudadanos –para mí el más frágil- tendrá que demostrar con los hechos que puede ocupar el espacio de centro que pretende.
Vuelvo al principio: estas últimas elecciones generales son, para mí, las segundas más interesantes de nuestra democracia. Hay cuatro partidos importantes en el Parlamento y ninguno puede gobernar por sí solo. Los dos tradicionales, PP y PSOE, van a rivalizar por mantener su liderazgo de antes. Los dos nuevos van a defender su impronta de savia virgen. Pactar será difícil, pero sin gobierno estable España quedará al albur de los mercados, de lo que mande Bruselas y de lo que resuelva finalmente la señora Merkel. ¿Qué gobierno pondrán los nuevos diputados? Miedo me da.
Pero avanzo mi opinión. Lo peor para el país sería una guerra de poder entre cuatro osos. Al final, ellos quedarían rasguñados y España herida. Si son inteligentes, todos se tienen que pringar para que, gobierne quien gobierne, haya gobierno fuerte. Espero de los cuatro partidos que tengan claro que, a la greña, nos comen una vez más los mercados, Bruselas y la Merkel.
Hay muy pocas opciones de gobierno y, para su desgracia, todas dependen del PSOE, que es quien va a tener que decidir sobre la gobernabilidad de este país, sabiendo que con sus cinco millones y medio de votos tiene solo el apoyo de una quinta parte del electorado y, por tanto, insuficientes encargos de gobernabilidad. Veamos:
PSOE + Podemos + Ciudadanos (199 diputados y mayoría parlamentaria): Imposible de pactar, salvo que Pedro Sánchez reinterprete el papelón de Artur Mas en Cataluña.
PP + PSOE (213 diputados y mayoría parlamentaria): El PSOE pagaría las consecuencias de las políticas antisociales que soplan en Europa, y de las que Podemos sacaría rédito.
PP + Ciudadanos + DL (antes Convergencia) + PNV (177 diputados y mayoría parlamentaria): Imposible entre nacionalistas varios, aunque todos sean de derechas.
PP + Ciudadanos: Podría ser, pero necesitaría la abstención del PSOE, aceptando que Podemos votaría no.
Ninguna de estas opciones de gobierno las veo posibles. El papelón está entre PP y PSOE, y a este último –para su desgracia, insisto- le toca decidir. Y si no hay acuerdo, tendremos que votar de nuevo, ¡una vez más!: que hartazgo.
Espero que suceda lo único posible con el Parlamento que tendremos. El PP tiene la minoría mayoritaria y el PSOE los votos para dejarle gobernar, con exigencias de pacto en asuntos de interés de Estado (educación, sanidad, servicios sociales, empleo, política exterior, terrorismo, etc.). Y Podemos y Ciudadanos, que se sentirán bien en la oposición, deberán posicionarse con cada ley que se debata.
Joaquín Esteban Cava