Hirokazu Kore-eda es uno de los nombres emergentes en el panorama del cine mundial y, desde luego, el más característico miembro de la cinematografía japonesa actual, a la que ha vuelto a dar la prestancia que tuvo con los clásico Mizoguchi, Shindo, Kurosawa, etc.
Habitual en los festivales europeos, donde suele obtener los máximos galardones, sus películas vienen a ofrecer una visión extraordinariamente emotiva de la realidad de situaciones, por lo general vinculadas a hechos inspirados por la cotidianeidad contemporánea. Una considerable belleza plástica y una profunda emotividad caracterizan este cine, que en Kiseki (Milagro) se centra a partir de una historia protagonizada por dos niños, dos hermanos separados por el divorcio de sus padres, cuya mayor ilusión es volver a reencontrarse, utilizando para ello una sencilla metáfora en torno a un tren. La película podrá verse este miércoles, día 31 de octubre, en la Sala Cuatro de Multicines Cuenca, en versión original subtitulada, a las 17, 19,30 y 22 horas.