Hasta 50 alusiones al vino recoge la obra completa de Miguel de Cervantes. Material más que suficiente para desarrollar una interesante actividad que ha contado con el presidente de la Sociedad Cervantina de Illescas, José Rosell y los académicos de la Real Academia de la Historia, Alfredo Alvar y Jaime Olmedo. Precisamente éste último ha incorporado en el debate un aspecto que ha acaparado buena parte de la conferencia: la visión comercial que del vino ofrece El Quijote. “Siempre se ha venido diciendo que la presencia del vino era estrictamente literaria pero yo creo que tiene claras notas biográficas e, incluso, comerciales”, ha apuntado Olmedo.
Este experto en la obra cervantina ha detallado a los asistentes el grandísimo conocimiento que del vino tenía el autor de la obra, sobre todo, del vino italiano. Referencias a un producto que ya en el Siglo de Oro “permitía dibujar un fiel retrato de cada una de las variedades existentes de norte a sur de la geografía española, lo que ahora denominaríamos una completa enciclopedia de vinos”.