El FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) supuestamente ocupo el puesto del consejo rector para poner orden en beneficio de lo que es de todos, de lo público, pero en la Plataforma tienen la impresión de que nunca actuó para el beneficio común, ni respetó los derechos de los socios de la cooperativa de crédito (La Caja), ni siquiera actuó con respeto a los ciudadanos de Mota. Ponen como muestra que el FROB fue el responsable de que la Fundación pasase a manos de Globalcaja, cuando esta solo compro la entidad de crédito, nunca la Fundación, y que nunca les contestó a ninguna petición de información ni a ninguna de sus solicitudes, solo los recibió una vez para alabar al generosa oferta económica de Globalcaja.
La Junta de Comunidades también jugó su papel, tuvo que autorizar la intervención de la Caja y fue la responsable de inscribir como patronos al FROB y a los representantes de Globalcaja.
En el ámbito local, señalan a los actores que no pueden sino sentir vergüenza por su actuación, son los que más les duelen porque son los más cercanos y los que tenían mayor obligación de defender lo propio (posiblemente sean los que más desean que todo se olvide). Además de los que dirigían ambas organizaciones (La Caja y La Fundación), el entonces Alcalde, como representante de todos los moteños, no cumplió con su obligación y actuó más como representante y portavoz de una entidad privada que de su pueblo. Consecuencia de ello perdió la confianza de sus vecinos, y perdió la alcaldía, pero gano el favor de su partido que le ha premiado con un puesto de consejero en Radio Televisión de Castilla-La Mancha. Desconocen sus honorarios porque no los ha incluido en su declaración de bienes (declaración que parece muy poco veraz) pero suponen que nunca serán suficientes como para pagar la deslealtad con su pueblo.
Para corregir estas injusticias, buscando el amparo de la legalidad, y para defender lo que es suyo y con ello su dignidad, la Plataforma no deja su lucha. Además de seguir con los contenciosos abiertos en la Audiencia Nacional y el Tribunal Superior de Castilla-La Mancha, realizarán todas aquellas acciones que persigan estos mismos objetivo, siempre, por supuesto, dentro de la legalidad.
Entienden que la lucha es desigual, mientras unos utilizan todos los recursos y resortes del poder, otros solo pueden recurrir a sus recursos personales, su capacidad de organización y sus muchas ganas. Mientras que unos desde sus puestos bien pagados deciden, ordenan y contratan a cuantos abogados y profesionales consideren convenientes, otros tienen que poner su dinero, dedicar tiempo familiar, de descanso o de sueño y buscar a los buenos profesionales que estén dispuestos a poner por delante el compromiso con las causas justas antes que la retribución económica.
Desde la Plataforma aseguran que la dificultad del objetivo nunca les ha echado para atrás, que seguirán en la lucha y que velarán por conservar la memoria colectiva, porque la justicia y la dignidad son incompatibles con el olvido.