El salón de actos de la sede en Cuenca de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) fue el escenario elegido por la Asociación “Ciudadanos por la República” para realizar la primera de las charlas programadas en su “Otoño Republicano 2011”. Y el protagonista ha sido el magistrado emérito del Tribunal Supremo, comisionado de la Comisión Internacional de Juristas de Ginebra y portavoz de Jueces para la Democracia, José Antonio Martín Pallín.
Pallín es uno de los dieciocho autores del “Diccionario de memoria histórica. Conceptos contra el olvido”, obra coral que ha coordinado Rafael Escudero Alday, profesor titular de Filosofía del Derecho en la Universidad Carlos III de Madrid, que se estructura en cuatro ejes que engloban la definición de los principales conceptos del proceso de recuperación de la memoria histórica: las piezas de la memoria, el contexto de la memoria, las políticas de la memoria y la memoria y la lucha contra la impunidad.
En el acto intervino Juan Miguel Ortega, director de la UIMP en Cuenca, que fue el encargado de presentar a Martín Pallín y de explicar los objetivos de la institución académica que dirige desde hace algo más de un año. Afirmando que en su objetivo de acercar la UIMP a los conquenses y la apertura a este tipo de iniciativas en los que se mezcla la cultura y el conocimiento de asuntos que no pasan inadvertidos para la sociedad y opinión pública.
El presidente de la Asociación republicana, Ángel Luis Castellano, cerró la charla agradeciendo la asistencia de los presentes, la buena acogida por parte de Juan Miguel Ortega y de la UIMP y por supuesto por tener la suerte de contar con la participación de José Antonio Martín Pallín, que es la segunda ocasión que responde a la llamada del colectivo republicano y se desplaza hasta Cuenca para exponer sus conocimientos, teorías y planteamientos.
Castellano haciendo suyas las palabras del coordinador de la obra presentada, Rafael Escudero, dijo que “el proceso de recuperación de la memoria histórica, centrado en la justa reivindicación de las víctimas del franquismo, plantea un claro desafío de futuro: la construcción de una identidad cívico-social y de una ciudadanía respetuosa con la cultura de la legalidad, la democracia y los derechos humanos, basada en reivindicar el valor de la Segunda República y de la memoria de quienes la defendieron”
Para ello, recoge Escudero en su introducción que “resulta imprescindible poner en valor la Segunda República, la Constitución de 1931 y sus logros en derechos y libertades. En definitiva, reivindicar el proyecto republicano, entendido no solo como un cambio en la forma de Estado, sino como un proyecto de transformación de la sociedad española en términos de modernidad, democracia, participación, libertad y justicia social”.
Para añadir que “En momentos como los que actualmente se viven, cuando la crisis económica ha provocado además una importante retroceso en el reconocimiento de derechos políticos y sociales, en calidad democrática e igualdad, la República puede convertirse en una referente en el que mirarse y desde el que aprender para avanzar en la construcción de esa democracia real demandada por amplios sectores sociales”