Así, en el año 2013 se contabilizaron pólenes de cupresáceas (arizónica, ciprés, sabina, etc.) en torno a los 1100 granos/m3 de aíre y en este año se han llegado a alcanzar los 3500 granos/m3”.
En lo referente a las gramíneas, que es polen más importante en Cuenca desde el punto de vista alergológico, el año pasado se registraron días de 500 granos/m3 y en la primavera que acabamos de terminar se han llegado a contabilizar 750 granos/m3
Respecto a los niveles de polen de olivo han sido algo menores que la campaña anterior.
Los alergólogos ya habían advertido que esta primavera sería difícil y con un elevado riesgo para los alérgicos debido a las abundantes lluvias del otoño y el invierno.
El Dr. Moreno apunta que “se calcula que entre un 23 y un 25% de la población de Cuenca padece algún tipo de alergia. Aunque la mayoría de los pacientes son jóvenes esta enfermedad puede aparecer en cualquier edad y no existe diferencias entre sexos en cuanto a la incidencia”.
En Cuenca las alergias más frecuentes son las debidas al polen de gramíneas, tanto en su variedad salvaje (phleum, poa, etc.) como en las cultivadas (polen de avena, cebada, trigo o centeno entre otras). Le sigue en orden de importancia la alergia al olivo.
Además recuerda “que aunque el mayor pico de pólenes de gramínea y olivo ya ha pasado este año, a partir de septiembre serán las malezas (salsola, chenopodium, etc.) las que empezarán a polinizar en nuestra provincia”.
Para terminar el Dr. Moreno subraya que el consejo más importante para cualquier persona es que “no se automedique y acuda a su médico de Atención Primaria cuando aparezcan los síntomas, para que éste lo examine y lo remita al alergólogo si lo considera necesario”.
Los síntomas más característicos de la alergia son a nivel nasal (picor, congestión, estornudos, moqueo); bronquial (tos, sensación de falta de aire, pitidos en el pecho); y ocular (congestión, enrojecimiento, lagrimeo). Suelen tratarse con antihistamínicos, descongestionantes nasales tipo corticoide o vasoconstrictor, colirios oftálmicos y broncodilatadores.