La defensa de la II República fue también un baluarte de la Humanidad, angustiada por el avance del fascismo. La ayuda espontánea, generosa y desinteresada de las Brigadas Internacionales es todavía un ejemplo que invita a la construcción de un nuevo internacionalismo civil, humanista y solidario.
Hoy, el pensamiento republicano sale del ostracismo al que fue sometido durante mucho tiempo en España. Son muchas las gentes que se sienten republicanas y, significativamente, muchos jóvenes. La ruptura traumática mediante Golpe de Estado de 1.931, la Dictadura y posteriormente, la Transición y sus consensos obligados, hicieron que el republicanismo, como pensamiento político, quedará como un elemento residual de nuestra tradición política. Además, la actual Monarquía adolece de un grave problema de origen: fue elegido por el propio dictador como su sucesor.
Para Izquierda Unida la conmemoración de la proclamación de la II República Española no se trata de una simple nostalgia o de la repetición ritual de consignas desligadas de una práctica política real, sino la expresión de un convencimiento profundo: en la España de hoy, el régimen republicano es la mejor garantía para la defensa de los derechos y libertades democráticas, instrumento imprescindible para asegurar el autogobierno de los diversos pueblos que componen nuestro Estado y medio para superar los límites que la economía capitalista impone al desarrollo efectivo de los derechos sociales.
La cultura republicana enlaza con lo más innovador de nuestra sociedad actual: la impugnación a nuestro actual modelo social que secuestra lo político a los ciudadanos. Trata de situar al ciudadano como centro de la acción política. De reactivar socialmente a la ciudadanía para que participe en los procesos de interés general. La democracia vive una crisis profunda. Es preciso evitar el cada día más palpable divorcio entre política y ciudadanía que no solo cuestiona a las instituciones sino a la misma organización democrática de nuestra sociedad. Los conflictos sociales que emergen tienen dificultades para poder ser canalizados y expresados en la actual organización política. Es preciso establecer un nuevo renacimiento de la democracia. Un nuevo Renacimiento cuyo fin es la repolitización de la sociedad.
Por todo ello, Izquierda Unida de Cuenca, llama al conjunto de los hombres y mujeres de izquierdas, a las y los demócratas, a defender la memoria -viva en tantas generaciones- de los valores republicanos, a rechazar con firmeza las diversas maniobras que pretenden denigrar la realidad de lo que fue la II República Española y a propiciar una estrategia común con el objetivo de conquistar la III República.
CONSEJO POLITICO PROVINCIAL DE CUENCA DE IZQUIERDA UNIDA