La Confederación de Empresarios de Cuenca señala que, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, el Índice de Precios al Consumo (IPC) en la provincia ha registrado un incremento del 2,6% durante 2025, una décima más de lo previsto en noviembre. Esta cifra supera la barrera del 2% que se estima como inflación controlada y, según CEOE CEPYME Cuenca, complica la gestión de los márgenes empresariales, reduce el consumo y penaliza la economía local.
A pesar de que las previsiones apuntan a cierta moderación de los precios, la Confederación advierte que 2025 suma ya cinco años consecutivos de inflación superior al 2%. Aunque los incrementos son menores que los experimentados en 2021 (6,5%) y 2022 (5,7%), la prolongación de una inflación elevada sigue afectando tanto a empresas como a familias.
En comparación con la región y el país, la provincia registra un IPC ligeramente inferior: Castilla-La Mancha cierra el año con un 2,7% y España con un 2,9%.
El subsector más inflacionista en Cuenca durante 2025 ha sido el de bebidas alcohólicas y tabaco, con un aumento del 5,2%, seguido por vivienda, gas, electricidad y otros servicios, que subieron un 4,3%, un gasto obligatorio que repercute directamente en hogares y empresas. Otros sectores con incrementos significativos han sido otros bienes y servicios (4,1%), restaurantes y hoteles (3,8%) y enseñanza (3,2%). Solo vestido y calzado ha registrado una caída de precios del -0,9%, motivada por ajustes ante la demanda del consumidor.
En el último mes del año, diciembre de 2025, los precios en la provincia se encarecieron un 0,4%, por debajo de la media regional (0,5%) pero por encima de la nacional (0,3%). El aumento se concentró en ocio y cultura por los espectáculos navideños (3,1%) y en bebidas alcohólicas y tabaco (1%). El sector de vestido y calzado fue el que más redujo precios (-0,5%) al adelantar algunos comercios la campaña de rebajas.
Según CEOE CEPYME Cuenca, estos datos evidencian que, aunque la inflación se haya moderado respecto a los picos de 2021 y 2022, sigue siendo un desafío económico que exige atención tanto a nivel empresarial como familiar.