El Gobierno de Castilla-La Mancha ha subrayado el papel clave de la simulación clínica como herramienta de formación avanzada y como palanca para evolucionar el modelo sanitario hacia una atención más integral, centrada no solo en la enfermedad, sino en el cuidado global de la salud. Así lo ha puesto de relieve durante la visita al Centro de Simulación e Innovación de Cuenca, una infraestructura estratégica situada en el Centro de Salud Cuenca I.
La visita ha contado con la presencia del director general de Recursos Humanos y Transformación, Íñigo Cortázar, y del secretario general del SESCAM, Luis Ruiz, acompañados por el delegado provincial de Sanidad, José María Pastor, y el gerente del Área Integrada de Cuenca, José Antonio Ballesteros.
Tras recorrer las instalaciones, Cortázar ha destacado que, más allá del impacto visual de la infraestructura y de su integración en un entorno asistencial real, “lo verdaderamente relevante es su enorme capacidad formativa y su potencial para transformar el sistema sanitario”. En este sentido, ha defendido que no es posible avanzar hacia un nuevo modelo asistencial sin reforzar la capacitación, las competencias y las habilidades de los profesionales.
El CESICU reproduce, en un entorno seguro y controlado, situaciones reales de la práctica sanitaria mediante tecnología avanzada. Cuenta con dos salas de simulación polivalentes, un área quirúrgica simulada con antequirófano y quirófano equipados como los del nuevo Hospital Universitario de Cuenca, así como una réplica de una Unidad de Críticos. Cada espacio dispone además de salas de observación y de un sistema centralizado de control desde el que los instructores pueden modificar constantes vitales y escenarios clínicos en tiempo real.
Según ha explicado el director general, el alcance del centro va más allá de la provincia, ya que está concebido con una visión regional para dar servicio a todas las provincias y niveles asistenciales de Castilla-La Mancha, desde Atención Primaria hasta el ámbito hospitalario y las emergencias. En este marco, el CESICU actúa como uno de los centros coordinadores del proyecto SimulaAP, impulsado por el Ejecutivo autonómico para crear una red de nodos de simulación que cubra a todos los profesionales de Atención Primaria.
Otro de los aspectos destacados durante la visita ha sido el papel del centro en la atracción y fidelización del talento sanitario. Cortázar ha señalado que, además de estabilidad laboral, los profesionales demandan hoy oportunidades de innovación y crecimiento, algo que “infraestructuras como esta hacen posible”.
El CESICU es también referente nacional gracias al convenio entre el SESCAM y la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, que le permite avalar científicamente actividades formativas y acreditar a formadores en simulación clínica. Asimismo, por sus instalaciones pasan los profesionales de los centros de salud del área sanitaria de Cuenca a través del programa FORCAP, que ya se encuentra en su segunda edición.
Con todo ello, el Centro de Simulación e Innovación de Cuenca no solo refuerza la formación de los profesionales sanitarios, sino que mejora directamente la seguridad y la calidad de la atención a los pacientes, consolidándose como una inversión estratégica para el presente y el futuro de la sanidad regional.