La Diputación de Cuenca ha recuperado y acondicionado la conocida como Senda del Museo en la localidad de Cañete, una actuación incluida en el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino del Valle del Cabriel y en la que se han invertido alrededor de 250.000 euros dentro del eje dedicado a la restauración paisajística.
La diputada de Patrimonio, Ferias y Turismo, Mayte Megía, ha visitado la zona para comprobar el resultado de los trabajos, acompañada por la alcaldesa de Cañete, Monserrat Poyatos; la diputada provincial de la zona, Emma Cano; y el director facultativo de la obra, Antonio González.
Durante la visita, Megía ha destacado la importancia de este tipo de intervenciones para poner en valor los recursos naturales y turísticos del territorio. La responsable provincial ha explicado que estas actuaciones responden a la necesidad de actuar frente a la degradación de determinados espacios y de planificar de forma global el desarrollo turístico del Valle del Cabriel, con el objetivo de impulsar el ecoturismo y otras modalidades de turismo sostenible vinculadas al medio natural.
En este sentido, la diputada ha valorado el trabajo realizado en Cañete para recuperar un espacio que prácticamente se encontraba perdido. “Con esta actuación el municipio gana un nuevo recurso para el disfrute de los vecinos y también para los numerosos turistas que visitan este enclave”, ha señalado.
Según ha detallado el director facultativo de la obra, los trabajos han consistido principalmente en la limpieza y acondicionamiento de la vegetación que había invadido el recorrido, así como en la reparación del propio sendero, deteriorado con el paso del tiempo y por las crecidas del agua. En concreto, se han realizado labores de desbroce, poda y retirada de árboles que presentaban riesgo de caída con el objetivo de mejorar la visibilidad del río y recuperar el trazado del camino.
Además de la recuperación del sendero, el proyecto también ha incorporado medidas destinadas a favorecer la biodiversidad y la presencia de especies autóctonas que contribuyan a mejorar los ciclos ecológicos del suelo, la flora y la fauna del entorno.
Entre estas iniciativas destaca la reutilización de algunos de los árboles de mayor tamaño retirados durante las labores de acondicionamiento para la construcción de hoteles de insectos, estructuras que facilitan la proliferación de estos animales, fundamentales para la polinización de las plantas y el equilibrio del ecosistema.