La Procesión del Silencio en Cuenca, el Miércoles Santo a las 19:00, destaca por su solemnidad y tradición. El desfile incluye hermandades que recorren la ciudad, culminando con la salida de la Santa Cena a las 22:00. La música y momentos emotivos enriquecen esta experiencia única de recogimiento.
Cuenca se prepara para vivir una de sus noches más intensas con la Procesión del Silencio, que tendrá lugar este Miércoles Santo a partir de las 19:00 horas con salida desde la plaza de San Esteban. Un desfile que, fiel a su esencia, combina solemnidad, tradición y un profundo ambiente de recogimiento.
El cortejo arrancará con la apertura de la Banda de Trompetas y Tambores de la Junta de Cofradías, tras la que desfilarán las hermandades de Jesús Orando en el Huerto y el Prendimiento de Jesús, protagonistas de los primeros compases de la tarde. Ambas imágenes iniciarán su recorrido por Aguirre y Las Torres en dirección a la parte alta de la ciudad.
El itinerario continuará por la Puerta de Valencia y Alonso de Ojeda hasta alcanzar El Salvador, donde se incorporará al desfile la hermandad de Nuestra Señora de la Amargura con San Juan Apóstol, sumando así un nuevo componente emocional al cortejo. Desde este punto, las hermandades ascenderán hacia la Plaza Mayor, donde se configurará el desfile completo.
Ya en la noche, a las 22:00 horas, se producirá uno de los momentos clave con la salida de la Santa Cena desde la Catedral, que encabezará la bajada del cortejo. A ella se unirán también los pasos procedentes de San Pedro, completando una de las procesiones más largas y complejas de la Semana Santa de Cuenca.
El descenso por Alfonso VIII, Andrés de Cabrera, las curvas de la Audiencia y el Puente de la Trinidad marcará uno de los tramos más espectaculares, donde la ciudad se transforma en un escenario de recogimiento que recuerda los pasajes evangélicos de Getsemaní.
La riqueza musical volverá a ser uno de los elementos distintivos de la jornada, con la participación de diversas formaciones llegadas de distintos puntos de la provincia, que acompañarán a las imágenes aportando matices únicos a cada tramo del recorrido.
Entre los momentos más destacados figuran las salidas desde los templos, especialmente la precisión de la Santa Cena al abandonar la Catedral, la bajada de los pasos por San Pedro o el paso por las curvas de la Audiencia. También sobresalen instantes cargados de emoción como el homenaje a los hermanos difuntos o las despedidas finales en San Esteban y Aguirre.
La Procesión del Silencio se consolida así como una de las citas más especiales del Miércoles Santo en Cuenca, capaz de envolver a la ciudad en una atmósfera única donde el respeto, la música y la fe se funden en una noche inolvidable.