La Asociación Parkinson Cuenca, en colaboración con la Junta de Cofradías de Semana Santa de Cuenca, ha presentado ‘Misión Nazarena’, un innovador juego de mesa diseñado para acercar la tradición nazarena a personas mayores y usuarios con deterioro cognitivo, combinando entretenimiento y estimulación mental.
El proyecto nace desde el servicio de Psicología de la asociación, tras detectar la necesidad emocional de muchas personas que, por problemas de movilidad, edad o enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson, no pueden vivir la Semana Santa en las calles. “Recordar también es sentir, y la tradición es un puente que nos conecta con quienes somos”, ha señalado la psicóloga Pilar Pérez Martínez.
‘Misión Nazarena’ propone una dinámica inspirada en juegos clásicos de misterio, donde los participantes deben descubrir la autoría de un crimen, el lugar y el objeto utilizado. Todo ello adaptado al universo de la Semana Santa conquense, con escenarios como la Catedral de Cuenca y elementos propios del cortejo procesional, como monaguillos o incensarios.
Más allá del entretenimiento, el juego incorpora un importante componente terapéutico. Para avanzar, los jugadores deben resolver cartas con preguntas sobre la Semana Santa y retos cognitivos diseñados por profesionales, que trabajan habilidades como la memoria, la agilidad mental o la expresión verbal mediante dinámicas creativas y participativas.
La iniciativa está pensada también para fomentar el encuentro intergeneracional, permitiendo que las personas mayores compartan la experiencia con sus familias. Además, el juego será completamente gratuito y estará disponible para su descarga en la web y redes sociales de la asociación, listo para imprimir y montar en casa.
Como parte del lanzamiento, Parkinson Cuenca ha anunciado el sorteo de un ejemplar físico entre quienes participen en la difusión del proyecto a través de sus redes sociales.
Con ‘Misión Nazarena’, la asociación y la Junta de Cofradías refuerzan su compromiso con la inclusión, demostrando que la tradición puede adaptarse a todas las etapas de la vida y seguir siendo un vehículo de emoción, memoria y convivencia.