La jornada busca generar conocimiento, conciencia social y una reflexión profunda sobre la realidad que viven las personas con discapacidad, poniendo el foco en la necesidad de eliminar prejuicios, barreras y desigualdades. En palabras de Nelson Mandela, recordadas en esta conmemoración, “privar a las personas de sus derechos es poner en tela de juicio su propia humanidad”, una idea que resume el espíritu de esta Convención.
Durante estas dos décadas, este marco jurídico y ético ha supuesto un avance significativo en la consideración de las personas con discapacidad como sujetos de pleno derecho. Entre los principales logros destacan importantes cambios legislativos, el refuerzo de la capacidad jurídica, el impulso a la accesibilidad universal, la educación inclusiva, la mejora de la atención sanitaria, la igualdad de género y una mayor participación social y política.
Sin embargo, desde el Fórum de la Discapacidad se advierte de que aún quedan retos importantes por afrontar, especialmente en un contexto internacional marcado por la inestabilidad económica y social, que afecta a la financiación de las organizaciones y al bienestar de las familias.
Uno de los aspectos que se subraya en esta conmemoración es la situación de las personas con discapacidad en el medio rural, donde la falta de servicios y oportunidades agrava el riesgo de exclusión. Asimismo, se pone especial atención en la realidad de mujeres y niñas con discapacidad, consideradas uno de los colectivos más vulnerables, al enfrentarse a mayores niveles de discriminación, violencia y pobreza.
Desde el ámbito asociativo también se mira al futuro con la esperanza de avances legislativos, como la aprobación de la reforma de la Ley de Dependencia y Discapacidad, que busca reforzar derechos, aumentar prestaciones y reducir la burocracia. Del mismo modo, se reclama que la Constitución española recoja y garantice plenamente los derechos sociales de todos los ciudadanos.
La presidenta del Fórum de la Discapacidad, Isolina Martínez Pérez, ha subrayado la importancia de mantener el compromiso colectivo de administraciones, organizaciones y sociedad para seguir avanzando en la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad, recordando que “la igualdad es la base para construir oportunidades y futuro para todos”.