Reparto de puntos en el pabellón San Fernando entre el Club Billar Casas Colgadas y el Club Billar Albasit en una jornada marcada por la igualdad y la tensión competitiva. El empate (4-4) refleja a la perfección lo vivido sobre el tapete, donde ambos conjuntos, con bajas sensibles en sus filas, pelearon hasta el último instante por hacerse con la victoria.
El enfrentamiento estuvo condicionado por la necesidad de triunfo de ambos equipos, aunque con objetivos distintos, lo que añadió un componente dramático a cada partida. Los locales rozaron el triunfo, pero vieron cómo se les escapaba en los momentos decisivos.
Uno de los duelos más igualados fue el protagonizado por Enrique Montoya y José María Gil. El jugador de Casas Colgadas logró igualar el marcador en la última entrada, pero el acierto final del rival en la contrasalida decantó el choque para el conjunto visitante por un ajustado 24-26.
Por su parte, Carlos González firmó una de las actuaciones más destacadas del encuentro. Dominó con claridad a César Quijada desde el inicio, llegando a marcar un contundente 20-4 en la primera fase del partido. Aunque bajó ligeramente el ritmo en el tramo final, cerró el enfrentamiento con un sólido 30-9.
Con el marcador en contra, Casas Colgadas afrontaba el segundo turno con la obligación de reaccionar. Y lo hizo. Javier Mora, muy firme durante todo su partido, superó con claridad a Miguel Marco por 23-9, devolviendo la esperanza a los locales.
Sin embargo, el empate definitivo llegó tras la derrota de Jesús Culebras ante el número uno del conjunto albaceteño, Jorge Sánchez. A pesar de mejorar tras un inicio irregular, el jugador local no pudo frenar el empuje de su rival, que se impuso por 26-33.
De este modo, el enfrentamiento concluyó con un empate que deja sensaciones encontradas en ambos equipos, en un duelo que evidenció la igualdad existente en la competición regional de billar a tres bandas.