ASAJA Cuenca ha estimado en alrededor de seis millones de euros las pérdidas económicas que están sufriendo los agricultores de la provincia debido a las restricciones impuestas durante las jornadas en las que el Índice de Propagación Potencial (IPP) alcanza el nivel extremo, una situación que obliga a paralizar o limitar las labores de cosecha en las horas centrales del día.