El portavoz de los populares considera que son inevitables y entendibles las reticencias de algunos colectivos que se van a ver afectados por estas medidas, pero considera “que era imprescindible hacer una cura total de adelgazamiento de una administración que está a punto de explotar”.
Supresiones de organismos, racionalización administrativa, centralización de los gastos, eliminación de puestos políticos, etc., son medidas que ya hemos propuesto desde el Grupo Municipal Popular para el ayuntamiento de Cuenca y que coinciden con las que aparecen en el plan de Cospedal.
Estas políticas que son las que necesitan ser aplicadas en todas las instituciones públicas, están muy alejadas de las que ha puesto en marcha Ávila en el ayuntamiento de Cuenca que han consistido en aumentar espectacularmente el número de concejales liberados y en crear una Dirección General encubierta con un salario de más de 72.000 euros anuales, y un complemento específico de más de 3000 euros mensuales.