Para CCOO la puesta a la venta del producto cupón, que supone el 85% de las ventas totales del personal vendedor, es una ruptura del modelo social de integración laboral de las personas con discapacidad. La comercialización se ha negociado en unos términos peyorativos para los vendedores y vendedoras, puesto que se sigue manteniendo la exigencia de 5.000 euros/mes para alcanzar una comisión del 4%, desde el primer euro de venta de este producto, eso significa que, con los datos de venta conocidos, aproximadamente un tercio de plantilla verá cómo bajan sus ventas de cupón sin compensación de ningún tipo.
Para CCOO la medida es injusta, ineficaz e insolidaria y amenaza con ahondar todavía más en las diferencias entre los vendedores y vendedoras que más venden y los que tienen unas ventas más bajas, sobre todo personas ciegas o con movilidad reducida, facilitándose también el argumento de "baja productividad" y las sanciones, puesto que ahora también se pierde la exclusividad en la venta del cupón por parte del personal con discapacidad.
Así pues, CCOO ha considerado “inviable apoyar esta medida que supone la modificación del actual convenio colectivo puesto que, en coherencia con pronunciamientos anteriores, la venta del cupón, por su vinculación histórica y tradición comercial, debe estar ligada en exclusiva a la venta a través de la red tradicional, compuesta exclusivamente por personas con discapacidad”.