Fruto de estos hechos, la Guardia Civil inició la denominada Operación Vitrum, identificando un vehículo vinculado a los robos y tres posibles autores residentes en el distrito madrileño de Vallecas. Estos se desplazaban desde Madrid a Daimiel, cometían el robo y regresaban la misma noche.
Con los indicios recabados, se obtuvo autorización judicial para realizar un registro en octubre en el domicilio y trastero de uno de los sospechosos. Como resultado, se detuvo a dos personas por seis delitos contra el patrimonio y se investigó a otras dos, una de ellas por receptación.
Durante el registro, la Guardia Civil recuperó numerosos objetos sustraídos, incluyendo teléfonos móviles, patinetes eléctricos, relojes, herramientas, así como una carabina y cartuchos de escopeta.
Los detenidos y las diligencias fueron puestos a disposición del Tribunal de Instancia nº2 de Daimiel, concluyendo con éxito la operación que permitió desarticular esta banda itinerante.