El entrenador del ABANCA Ademar León, Luis Puertas Castrillo, reconoció la superioridad del BM Balonmano Cuenca tras la derrota por 30-24 en El Sargal y admitió que su equipo nunca se sintió cómodo durante el encuentro, especialmente en defensa, donde encajó demasiados goles.
El entrenador del ABANCA Ademar León, Luis Puertas Castrillo, reconoció tras el partido disputado en el pabellón El Sargal que el BM Balonmano Cuenca fue superior y mereció llevarse la victoria. El técnico leonés felicitó en primer lugar al conjunto conquense por el partido realizado y señaló que su equipo no logró encontrarse cómodo en ningún momento del encuentro.
Puertas explicó que una de las claves del partido estuvo en el rendimiento defensivo de su equipo. Según indicó, el Ademar encajó demasiados goles, especialmente en la primera mitad, cuando llegó al descanso con 15 tantos en contra. “Nosotros construimos desde la defensa y no hemos estado tan contundentes como en otras ocasiones”, afirmó, reconociendo que eso condicionó el desarrollo del juego.
El técnico también lamentó que su equipo no pudiera imponer el ritmo habitual que caracteriza al conjunto leonés. El Ademar suele buscar partidos rápidos aprovechando la velocidad de sus extremos y las transiciones, pero en Cuenca no logró encontrar las paradas en portería que permitieran iniciar el contraataque. Esa falta de ritmo, explicó, favoreció a un rival experimentado.
En este sentido, Puertas subrayó que enfrentarse a un equipo “tan veterano y maduro” como el BM Cuenca en un partido más pausado complicó las opciones de su equipo. “Cuenca nos ha ganado la batalla”, reconoció, insistiendo en que el triunfo local fue justo.
El entrenador leonés también se refirió al aspecto personal del encuentro, ya que se trata de su primera derrota al frente del equipo como primer entrenador. Puertas admitió que encajar una derrota siempre resulta duro, aunque destacó que el equipo debe asumirla y seguir trabajando.
Además, señaló que el calendario añade una dificultad extra, ya que el equipo tendrá ahora quince días sin competición antes del siguiente partido. “Lo malo es que hay un parón de 15 días y tener que darle vueltas a una derrota tanto tiempo es complicado”, concluyó.