La decisión plenaria salió adelante con el voto en contra del Partido Popular y posteriormente fue recurrida por el sindicato CSIF mediante un recurso contencioso-administrativo que ahora ha sido desestimado por el alto tribunal castellano-manchego.
La concejala de Personal, Saray Portillo, ha señalado que la sentencia confirma que el Consistorio “ha hecho bien las cosas” y ha destacado además que el TSJCLM ha condenado a CSIF al pago de las costas del procedimiento judicial.
Portillo ha querido aclarar que la derogación del reglamento no supone la eliminación del teletrabajo en aquellos casos en los que esté legalmente justificado.
“Por supuesto que se sigue concediendo la posibilidad de teletrabajo siempre que se tiene derecho al mismo según la normativa legal y debidamente justificado”, ha afirmado la edil.
No obstante, ha recordado que el reglamento derogado se aprobó en un contexto excepcional derivado de la pandemia de la Covid-19 y que contemplaba esta modalidad de trabajo “de forma general” debido a las circunstancias sanitarias existentes en aquel momento.
Según ha defendido la responsable municipal de Personal, la situación había cambiado cuando se tomó la decisión de derogar el documento.
Portillo ha reiterado además que el Ayuntamiento de Cuenca, como administración más cercana a la ciudadanía, debe apostar por la atención presencial una vez superada la crisis sanitaria.
“Había llegado el momento de que los empleados municipales trabajasen de manera presencial con carácter general para dar un servicio directo, personal e inmediato a los conquenses, como debemos hacer”, ha manifestado.