El 10 de febrero de 1926 amerizó en el Río de la Plata el primer vuelo transatlántico español que llegaba a destino completando el viaje. Había despegado de Palos de la Frontera (Huelva) el 22 de enero de 1926.
Fue celebrado como una gran proeza, tanto que, siendo miércoles, nadie trabajó en la capital porteña por ir a ver el avión y a los tripulantes que habían intentado emular a Cristóbal Colón en 1492, pero por el aire.
Otros lo habían intentado antes pero perecido en el Atlántico. El comandante Ramón Franco (hermano del futuro Jefe del Estado español), el capitán Julio Ruiz de Alda, el teniente de navío Juan Manuel Durán y el cabo mecánico Pablo Rada eran los tripulantes. El periodista Emilio Herrero había volado con ellos solo en la etapa previa, desde Melilla a Palos de la Frontera, para contar el inicio del viaje.
El Plus Ultra fue donado a la República Argentina por Alfonso XIII y se quedó en América para siempre. Primero sirvió como avión correo y, cuando fue retirado del servicio, pasó al Museo de Luján, donde se puede visitar.
Los tripulantes regresaron a España en barco. Hay una réplica del Plus Ultra expuesta en el Museo de Aeronáutica y Astronáutica de Madrid (aeródromo de Cuatro Vientos).
Todo esto lo cuentan las Doctoras Laura y María Lara Martínez, Profesoras Titulares de Universidad y Profesoras Tutoras de la UNED, en su Breviario de Historia de España (9ª edición) y en los paneles de los que son autoras de las distintas ediciones de la exposición itinerante "Volar, Historia de una aventura" como Historiadoras del SHYCEA (Servicio Histórico y Cultural del Ejército del Aire y del Espacio).