La histórica Casa de Lerma, considerada la pastelería más antigua de Cuenca, cumple este viernes 27 de marzo 99 años desde su apertura, acercándose así a su centenario como uno de los negocios más emblemáticos de la capital conquense.
Fue en 1927 cuando Santiago de Lerma puso en marcha este establecimiento en la actual calle Fray Luis de León —antiguamente conocida como calle del Agua—, iniciando una trayectoria que ha logrado mantenerse viva durante casi un siglo gracias al relevo generacional. Cuatro generaciones de la misma familia han estado al frente del negocio, conservando su esencia y su identidad.
A lo largo de estas décadas, la pastelería ha experimentado distintas reformas, pero siempre respetando su imagen tradicional, lo que la ha convertido en parte inseparable del paisaje urbano y sentimental del centro de Cuenca. Hoy en día, resulta difícil imaginar esta céntrica calle sin la presencia de Casa de Lerma.
Para conmemorar este aniversario, el establecimiento ha querido tener un gesto con su clientela fiel, ofreciendo este viernes un pequeño detalle como agradecimiento por el cariño y la confianza depositados durante todos estos años.
Uno de los pilares fundamentales de su longevidad ha sido la fidelidad a la tradición en sus recetas. La pastelería sigue apostando por materias primas de alta calidad y por elaboraciones artesanas, manteniendo un equilibrio entre la tradición y la innovación.
En los últimos años, Casa de Lerma ha incorporado mejoras técnicas y nueva maquinaria para adaptarse a los tiempos actuales, aunque sin renunciar a sus principios. De hecho, continúa apostando por ingredientes naturales y evita el uso de aditivos y conservantes, reafirmando su compromiso con la calidad y el sabor de siempre.
A las puertas de cumplir un siglo, Casa de Lerma se mantiene como un símbolo de la tradición gastronómica de Cuenca y un ejemplo de continuidad familiar y adaptación sin perder la esencia.