La Comisión Ejecutiva del Consorcio de la Ciudad de Cuenca ha dado luz verde a dos actuaciones solicitadas por el Ayuntamiento en el Casco Antiguo, centradas en la Bajada de Santa Catalina y en el callejón que conecta la calle Severo Catalina con la Bajada de San Miguel, consideradas “esenciales” para mejorar la seguridad, funcionalidad y conservación del patrimonio urbano.
En el caso de la Bajada de Santa Catalina, el Consistorio ha solicitado la redacción del proyecto de urbanización con el objetivo de renovar el pavimento, las redes y distintos elementos del vial. La actuación busca garantizar la estabilidad de la calle, mejorar la estanqueidad de las redes de abastecimiento y saneamiento, así como homogeneizar el tipo de pavimento.
Por otro lado, también se ha aprobado la elaboración de un estudio y proyecto de intervención en el callejón que une Severo Catalina con la Bajada de San Miguel. Esta actuación responde a necesidades detectadas en materia de conservación, mantenimiento y mejora de infraestructuras urbanas en esta zona del Casco Histórico.
En la misma sesión, el Consorcio ha aprobado además siete convocatorias de subvenciones para 2026, con una dotación global superior a los 1,7 millones de euros, destinadas a actuaciones en el Casco Antiguo y que se concederán en régimen de concurrencia competitiva.
Entre estas ayudas destacan las dirigidas al desarrollo y potenciación de actividades culturales y turísticas, con 130.000 euros para entidades privadas y cerca de 931.800 euros para instituciones públicas y entidades participadas por administraciones. Asimismo, se destinan 40.000 euros a la organización de congresos, jornadas y seminarios.
En el ámbito de la rehabilitación, se contemplan subvenciones para edificios de singular interés (100.000 euros), rehabilitación de edificios (420.000 euros), viviendas (75.000 euros) y locales (40.000 euros), todas ellas enfocadas a la mejora y conservación del patrimonio del Casco Histórico de la ciudad.
Con estas decisiones, el Consorcio refuerza su apuesta por la conservación del patrimonio conquense y el impulso de la actividad cultural y económica en el corazón histórico de la ciudad.