El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha finalizado las obras de emergencia para la reconstrucción de varias carreteras afectadas por la DANA de octubre y noviembre de 2024, entre ellas la N-330 en la provincia de Cuenca, donde se han ejecutado actuaciones clave en los términos municipales de Landete y Talayuelas.
La intervención global ha supuesto una inversión de 6,1 millones de euros y ha permitido restablecer la seguridad y funcionalidad de estas vías, fundamentales para la conectividad del territorio conquense, especialmente en zonas rurales.
En el caso de Cuenca, los daños se produjeron por las crecidas de la Cañada de la Rinconada o del Asno, que afectaron a distintos puntos de la N-330. Entre las actuaciones realizadas destaca la construcción de un nuevo puente de vigas en el kilómetro 235,8, con un único vano de 27,30 metros, sustituyendo la infraestructura dañada.
Asimismo, en el término de Talayuelas se ha intervenido en el kilómetro 230,5 con la reposición de la plataforma mediante un marco bicelular de 21,60 metros, mejorando la capacidad de drenaje y la resistencia ante episodios de lluvias intensas.
Estas actuaciones se han completado con la reconstrucción de la plataforma y la extensión de una nueva capa de rodadura, garantizando así la circulación en condiciones óptimas de seguridad.
Aunque gran parte de la inversión también ha ido destinada a actuaciones en la provincia de Valencia —en municipios como Requena y Utiel—, desde el Ministerio destacan la importancia de las obras ejecutadas en Cuenca para reforzar la resiliencia de sus infraestructuras frente a fenómenos meteorológicos extremos.
Con estas mejoras, la N-330 recupera su operatividad en un tramo estratégico para la provincia, facilitando la movilidad de vecinos, transportistas y visitantes, y reforzando las comunicaciones en una zona especialmente vulnerable a este tipo de episodios climatológicos.