El Centro de Creadores Contemporáneos de Cuenca (4C) ha inaugurado este viernes su segundo curso en la Casa de la Demandadera, consolidando un proyecto que busca posicionar a la ciudad como un referente en la creación artística contemporánea y como punto de encuentro para el talento emergente.
El acto de apertura ha contado con la presencia de representantes institucionales como la vicepresidenta segunda de la Diputación de Cuenca y diputada de Cultura, María Ángeles Martínez; el alcalde de Cuenca, Darío Dolz; y la subdelegada del Gobierno, Mari Luz Fernández, además de responsables culturales y los artistas seleccionados para esta nueva edición.
Tras el éxito de su primera convocatoria, el 4C afronta esta segunda etapa con once creadores que desarrollarán sus proyectos hasta finales de año en este espacio rehabilitado, con el acompañamiento de la Fundación Antonio Gala, entidad encargada de la tutorización y con amplia experiencia en el impulso a jóvenes talentos.
Durante su intervención, María Ángeles Martínez animó a los residentes a aprovechar la oportunidad y apeló al legado artístico de la ciudad, señalando que el objetivo es que la nueva generación “vuelva a transformar Cuenca” como en su día lo hizo el Grupo El Paso. En la misma línea, el presidente de la Fundación Antonio Gala, Francisco Moreno, insistió en la implicación que se espera de los participantes, destacando la importancia del trabajo, el diálogo y la participación en la vida cultural.
Por su parte, el alcalde Darío Dolz puso en valor el origen del proyecto y la recuperación de la Casa de la Demandadera como espacio al servicio de la creación contemporánea, subrayando el acierto de contar con la Fundación Gala para su desarrollo.
En representación del alumnado, el conquense Javier Zamora Chacón destacó el vínculo del proyecto con la identidad de la ciudad, recordando que Cuenca ha sido históricamente un lugar de atracción para artistas, como el propio Fernando Zóbel, y que sigue teniendo “mucho que contar”.
La nueva promoción está integrada por once artistas procedentes de distintos puntos de España y del ámbito internacional, lo que refuerza el carácter diverso del programa. Entre ellos se encuentran creadores especializados en disciplinas como pintura, escultura, narrativa, poesía o artes visuales.
Durante su estancia, los residentes contarán con alojamiento en la Casa de la Demandadera y con el apoyo de profesionales especializados, en un entorno que favorece el intercambio de ideas y el desarrollo creativo.
El proyecto, impulsado por la Diputación de Cuenca y financiado por el Consorcio Ciudad de Cuenca, cuenta con una inversión de 1,2 millones de euros para tres años. Esta iniciativa forma parte de la estrategia provincial de apoyo a la cultura y a la creación contemporánea, con el objetivo de dinamizar la vida cultural y proyectar la imagen de Cuenca como ciudad vinculada al arte y la innovación.