La Policía Local de Cuenca ha compartido una entrañable jornada vivida esta semana durante una visita a una guardería de la capital, en la que los más pequeños se convirtieron por unas horas en “minipolicías”.
Los agentes fueron recibidos por niños y niñas ataviados con gorras policiales y cargados de sonrisas, curiosidad e ilusión en una actividad que buscaba acercar la figura de la Policía a la infancia desde una perspectiva cercana y de confianza.
Desde la Policía Local han destacado la emoción vivida durante el encuentro, subrayando la atención y entusiasmo mostrado por los pequeños durante toda la visita.
El objetivo de este tipo de iniciativas es fomentar desde edades tempranas la confianza de los menores hacia los cuerpos de seguridad, transmitiendo la idea de que los agentes son personas a las que acudir en caso de miedo, pérdida o cualquier situación en la que necesiten ayuda.
La actividad forma parte de las acciones de proximidad y educación impulsadas por la Policía Local de Cuenca para reforzar valores relacionados con la seguridad, la convivencia y la confianza ciudadana desde la infancia.
“Porque la seguridad también empieza creando confianza desde pequeños”, han señalado desde el cuerpo policial, poniendo en valor la importancia del cariño, la cercanía y la educación como herramientas fundamentales en la relación con los más jóvenes.