El entrenador de la UD Ourense, Borja Fernández, destacó el esfuerzo colectivo, la fe en una idea de juego consolidada y el mérito de lograr el ascenso a Primera Federación con uno de los presupuestos más modestos de la categoría tras eliminar a la UB Conquense en una igualada final de playoff.
La UD Ourense certificó este domingo en La Fuensanta su ascenso a Primera Federación tras superar a la UB Conquense en una eliminatoria que, según reconoció su entrenador, Borja Fernández, se decidió por la eficacia en las áreas y la capacidad de resistencia de su equipo en los momentos más complicados.
El técnico gallego admitió que el conjunto conquense fue superior durante buena parte de la segunda mitad del encuentro disputado en Cuenca. "El rival nos sometió en la segunda parte. La primera fue nuestra y estuvimos más cerca del gol, pero después tuvimos un momento de mucho agobio que solventamos muy bien", explicó.
Fernández señaló como una de las claves del ascenso la actuación de su guardameta Bruno, autor de varias intervenciones decisivas. "Dos paradas espectaculares de Bruno nos mantuvieron en el partido, junto a un trabajo defensivo increíble. Luego aprovechamos que íbamos por delante en la eliminatoria para buscarles a la contra", afirmó.
El entrenador consideró que ambos partidos estuvieron marcados por una enorme igualdad y que la diferencia final estuvo en el acierto de cara a portería. "Fueron dos encuentros muy igualados. La diferencia estuvo en el área rival. Allí incluso marcamos cuando quizás no lo merecíamos, pero al final el fútbol se decide muchas veces por esos detalles", indicó.
Más allá del análisis deportivo, Borja Fernández puso en valor el mérito de un ascenso conseguido con uno de los presupuestos más bajos de la categoría. "Somos el decimocuarto o decimoquinto presupuesto del grupo. Esto supone mucho para mí porque reafirma la idea de fútbol en la que creemos. Lo conseguimos el año pasado y este año lo hemos vuelto a hacer", destacó.
El técnico no ocultó su emoción por lograr el ascenso con el club de su ciudad. "Volvemos a traer al Ourense al lugar donde históricamente ha estado, a la antigua Segunda B y ahora Primera Federación. Me fui de casa con 15 años, regresé 28 años después y poder conseguirlo con el equipo de mi ciudad es la hostia", confesó visiblemente emocionado.
Fernández también elogió el compromiso de sus futbolistas y la confianza depositada en el trabajo del cuerpo técnico. "Soy bastante pesado con ciertas cosas y a veces algunos jugadores no se las creen del todo, pero cuando todos van en la misma dirección terminan haciéndolo y hemos tenido el premio. Ellos han confiado en lo que les hemos transmitido y eso ha sido fundamental", señaló.
Por último, quiso destacar el comportamiento ejemplar mostrado entre ambos clubes y aficiones durante toda la eliminatoria. El técnico recordó que las tensiones surgidas durante la semana estuvieron relacionadas con decisiones organizativas ajenas a los equipos.
"Creo que los aficionados de Cuenca se fueron agradecidos por cómo fueron recibidos en Ourense y aquí también nos han tratado muy bien. El problema fue una decisión de la Federación, no entre nosotros. Desde el sorteo hubo muy buenas palabras entre las directivas y los partidos han sido bastante nobles. Es fútbol, puede haber tensión en el campo, pero entre los dos clubes no ha habido ningún problema", concluyó.