Más de 120 personas mayores de la provincia de Cuenca han participado en el proyecto Competencias Digitales +60, una iniciativa impulsada por la Fundación "la Caixa" con el objetivo de reducir la brecha digital y fomentar la autonomía de las personas mayores en el uso de las nuevas tecnologías.
El programa forma parte de Generación D, promovido por Red.es, y está financiado a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia con fondos Next Generation de la Unión Europea.
La formación ha permitido a los participantes adquirir conocimientos prácticos para desenvolverse en tareas cada vez más habituales, como solicitar una cita médica desde el teléfono móvil, realizar trámites administrativos por internet o gestionar el correo electrónico.
Formación en toda España
El proyecto se ha desarrollado en las 17 comunidades autónomas y en Ceuta mediante 2.263 talleres impartidos en 350 centros de personas mayores.
Los cursos se han organizado en torno a tres grandes bloques temáticos: el manejo del entorno digital, la gestión del tiempo libre y la comunicación, y el uso de las redes sociales.
Entre todas las propuestas, el taller más solicitado ha sido el dedicado a la realización de trámites por internet, lo que pone de manifiesto el interés de las personas mayores por adquirir herramientas que les permitan gestionar con mayor autonomía cuestiones cotidianas como citas médicas, trámites administrativos, compras o reservas en línea.
Cerca de 22.000 participantes
A nivel nacional, el programa ha contado con la participación de casi 22.000 personas con edades comprendidas entre los 60 y los 96 años.
Destaca especialmente la implicación de las personas mayores de 76 años, que representaron el 29,4 % del total de participantes. Además, cuatro de cada diez asistentes contaban con estudios básicos o no disponían de formación reglada.
Más autonomía e inclusión
Desde la Fundación "la Caixa" destacan que el programa no solo ha servido para mejorar las habilidades digitales de los participantes, sino también para favorecer su autonomía personal, reforzar su inclusión social y crear nuevos vínculos entre las personas mayores.
Gracias a esta formación, muchos de los asistentes han incorporado herramientas digitales a su vida diaria que les permiten comunicarse con familiares, organizar actividades de ocio, desplazarse con mayor facilidad y realizar gestiones administrativas de forma independiente.
La entidad considera que reducir la brecha digital entre las personas mayores constituye una herramienta fundamental para garantizar la igualdad de oportunidades y favorecer su participación activa en una sociedad cada vez más digitalizada.