Prieto ha desvelado que ayer mismo, en la reunión que celebraba el Patronato del Consorcio, dejó constancia, “una vez más” de este malestar, “que no es nuevo, que ya le he transmitido al interesado con anterioridad pero que ya está adquiriendo tintes inadmisibles”.
En este punto Prieto ha recordado que un proyecto que puede suponer un importante valor añadido para la ciudad y la provincia, como es el Centro de Alto Rendimiento Turístico, se está viendo retrasado porque los servicios municipales del Ayuntamiento no han obrado con la diligencia necesaria y, a día de hoy, todavía no se han podido licitar las obras para acondicionar la Casa de la Demandadera. “Estamos hablando –aclara Prieto- de una inversión de 682.459,97 euros que debe servir para crear un centro único y pionero en España y sabemos que es una apuesta muy golosa, que hay otras ciudades detrás de proyectos similares y que una negligencia así nos puede hacer perder una oportunidad muy importante”.
Prieto asegura no entender "por qué desde el ayuntamiento de Cuenca, siendo Juan Ávila alcalde y presidente del Consorcio, se están poniendo tantas trabas y no se está colaborando en agilizar este expediente que tenía que estar ya en fase de contratación". No ha sido la primera vez que ocurre algo similar, el presidente de la Diputación ha recordado que “nada más comenzar la legislatura, de manera sorpresiva y sin consultar con ninguno de los miembros del Consorcio, Juan Ávila decidió paralizar el que era uno de sus proyectos estrella y una de las razones para la creación del propio Consorcio, como es la ampliación del Museo de Arte Abstracto”. Lo decidió como alcalde, dio cuenta de esta decisión antes a los medios de comunicación que a los miembros del real patronato, a los que se les presentó como 'cosa hecha', y dijo entonces que se debía a la difícil situación económica cuando el Consorcio, según ha reiterado él mismo una y otra vez, no tiene problemas de financiación y cuando es el Consorcio el único organismo que debía pagar esta obra.
Una decisión, considera Prieto, “totalmente errónea porque el Museo es tan emblemático como las Casas Colgadas que lo albergan o la propia Semana Santa. Es todo un referente internacional y su ampliación habría supuesto la mejor campaña de publicidad desde la luna de miel de los príncipes”. Sin embargo, concluye Prieto, “sin encomendarse a nadie, Ávila aparcó años de trabajo y un proyecto ya redactado, aparcó una gran oportunidad de generar actividad económica en la ciudad y lo hizo, según dijo, en beneficio de otros proyectos que, a día de hoy, todavía no ha presentado”.
Para el presidente de la Diputación esta es “una más” en una larga retahíla de renuncios, dejaciones y en una estrategia errática que se traduce en el abandono para el casco histórico de Cuenca y, a la postre, en una seria amenaza para la supervivencia del propio Consorcio.
Y es que, según ha recordado Prieto, a pesar del alcalde, son muchas y muy importantes las obras y actuaciones que está impulsando el Consorcio Ciudad de Cuenca, “desde la propia programación cultural del Ayuntamiento a la rehabilitación de viviendas, pasando por las obras de Mangana o la recuperación de la Capilla del Espíritu Santo, sin que el Ayuntamiento de Juan Ávila esté realizando su aportación correspondiente”.
En este punto, el presidente de la Diputación ha lamentado que "haya sido ahora, a última hora, cuando haya hecho una aportación de 100.000 euros frente a los tres millones que pagó el alcalde Francisco Javier Pulido en la legislatura anterior", una corporación con idénticos o mayores problemas financieros ya que no pudo contar nunca con un plan de pago a proveedores como los dos a los que se ha acogido Juan Ávila. Prieto considera que con esta aportación Ávila lo que persigue es que el consorcio le solucione "un grave problema que tiene en el casco histórico como es la reconstrucción del muro de Alfonso VIII". Prieto entiende de quien ha sido delegado de la Junta en Cuenca, presidente de la Diputación Provincial y ahora alcalde, no debería usar una institución como es el Consorcio "a su antojo" tras ponerlo en peligro al no y para beneficio exclusivo de una responsabilidad que tiene el propio Juan Ávila y que no ha sabido dar respuesta si no es acudiendo a esta institución que él mismo está poniendo en peligro".