Para su limpieza ha sido necesaria la presencia de un equipo de limpieza compuesto por un camión de baldeado con dos personas. Se ha efectuado en dos ocasiones, tanto la noche del domingo al lunes como la del martes al miércoles, y está previsto que se repita de manera asidua.
Responde a una demanda insistente de los vecinos de esta zona y se trata de una de las acciones que el Ayuntamiento de Cuenca pretende realizar para recuperar poco a poco la limpieza que en estos últimos años ha quedado tan deteriorada en una ciudad que ostenta el título de Patrimonio de la Humanidad. Y que responde al compromiso de su alcalde, Ángel Mariscal, de un Plan de Choque que devuelva la calidad de la limpieza y el aseo urbano que Cuenca necesita.
Algo para lo que desde el Consistorio se pide la colaboración tanto de los ciudadanos como de los empresarios conquenses, y especialmente la de los hosteleros de la zona para esta ocasión.