El secretario de Organización del PSOE de Cuenca, Luis Carlos Sahuquillo, urgió hoy al Gobierno regional a poner en marcha “de una vez por todas” políticas de estímulo que permita a los castellano-manchegos “sacar un poco la cabeza ante la asfixia del Ejecutivo del PP”.
Y es que, añadió, “los recortes de Cospedal han provocado un verdadero descalabro económico en Castilla-La Mancha”. La economía en nuestra Comunidad Autónoma se contrajo un 3% el pasado año 2012, según los datos hechos públicos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), y sitúa a Castilla-La Mancha como la región donde más cae el Producto Interior Bruto (PIB).
En este punto, lamentó que el consejero portavoz del Gobierno regional, Leandro Esteban, venga a Cuenca a “presumir” del cumplimiento del objetivo de déficit cuando ha sido la provincia más perjudicada por el cierre de escuelas rurales o las urgencias nocturnas, han despedido a cientos de empleados públicos y están desmantelando progresivamente el hospital ‘Virgen de la Luz”.
Los datos del INE reflejan que las CCAA que más recortaron su déficit público, Castilla-La Mancha, Asturias y Extremadura, son también aquellas en las que más cayó su economía. “Se confirma lo que venimos denunciando, que los recortes no sólo no son la solución a la crisis, sino que la están agravando más”, añadió Sahuquillo.
“El sacrificio y sufrimiento de las personas, con menos sanidad, menos educación, menos empleo y menos servicios sociales, es el logro del que alardean Cospedal y su gobierno”, se preguntó el también parlamentario nacional socialista.
Empleados Públicos
En este contexto, lamentó que el PP no apoyase ayer en el Pleno de las Cortes la modificación de los criterios sobre Incapacidad Laboral Transitoria (ILT) propuesta por el Grupo Socialista y que afecta a los 70.000 empleados públicos de Castilla-La Mancha. “Pretendía evitar la injusticia que ahora sufren de quedarse con un 30% menos de sueldo cuando tienen una enfermedad grave o han pasado por una operación quirúrgica o un tratamiento prolongado”, explicó.
Y es que los trabajadores de la administración regional están sufriendo una discriminación grave con respecto a los empleados públicos de otras administraciones, ya sean de ayuntamientos, diputaciones o del gobierno central, ya que los baremos que se les aplica cuando están de baja por enfermedad son más restrictivos y les supone una merma económica mucho mayor.