El diputado nacional del PSOE por la provincia de Cuenca, Luis Carlos Sahuquillo, aseguró hoy que el “Rajoy deja tirados a los desempleados mayores de 55 años que han sido despedidos al final de su vida laboral, endurece las condiciones para que accedan al subsidio y, tras toda una vida trabajando, los condena a la indigencia”.
Es lo que, a su juicio, se desprende del Real Decreto Ley 5/2013, de 15 de marzo, de medidas para favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad y promover el envejecimiento activo. Un Real Decreto “vergonzoso” que, “enmascarado en un bonito nombre”, elude los compromisos del Pacto de Toledo y el diálogo social.
“El subsidio de desempleo de mayores de 55 años es en muchos casos la única fuente de ingresos y de cotización a la seguridad social que tienen estas personas tras perder su trabajo al final de su vida laboral y ahora el Gobierno del PP pretende dejarles en la cuneta”, apostilló Sahuquillo.
Así por ejemplo un parado mayor de 55 años que haya agotado la prestación por desempleo y carezca de recursos, si su cónyuge o un hijo mayor de 26 años cobran más de 967 euros mensuales se quedará sin subsidio de desempleo.
En Castilla-La Mancha hay unas 34.000 personas mayores de 55 años en situación de desempleo y, lo que es más grave, sin perspectivas reales de reincorporarse al mercado de trabajo por la actual coyuntura económica.
“Ahora el señor Rajoy y al señora Cospedal las dificulta aún más llegar a final de mes con esta decisión”, añadió el parlamentario socialista, que aseguró no entender que parlamentarios ‘populares’ como Mª Jesús Bonilla traten de vender las “inexistentes bondades” de esta medida.
“Tenemos un Gobierno sin alma”, exclamó Sahuquillo, que además ahora nos sorprende con que “castigará” a las Comunidades Autónomas que incumplan el objetivo de déficit retirándole las ayudas formación en trasplante de órganos.
Reforma “encubierta”
Respecto a las nuevas condiciones para acceder a la jubilación anticipada y a la jubilación parcial, advirtió que además de perjudicar a los mayores “taponará” la incorporación de los jóvenes al mercado laboral. “Estamos ante una reforma encubierta del sistema público de pensiones para tratar de evitar la protesta social”, concluyó.