El diputado regional por Cuenca del Grupo Parlamentario Popular, José Manuel Tortosa, ha defendido hoy la importancia de la Ley del Juego y las Apuestas de Castilla-La Mancha para el sector, enmarcada dentro de la modernización de la Administración, para servir de “estímulo para la actividad económica y el crecimiento”.
Así se ha pronunciado en el Pleno de las Cortes regionales, en el que se ha aprobado la Proposición de Ley del Juego y las Apuestas de Castilla-La Mancha, que, según ha manifestado, “es buena para la Administración, ya que supone una reducción en los costes de gestión, al eliminar y simplificar trámites burocráticos; buena para los empresarios y emprendedores del sector, porque les proporciona un nuevo marco normativo más adecuado para desarrollar su actividad; buena para usuarios, porque es permite el acceso al juego responsable en un entorno de seguridad y buena para todos los castellano-manchegos, porque es una oportunidad para poner en marcha nuevas iniciativas emprendedoras, que generen actividad económica y empleo”.
José Manuel Tortosa ha explicado que esta ley se enmarca dentro de la necesidad de dotar al juego y a las apuestas de una regulación dinámica y flexible para adaptarla a los tiempos actuales; abierta a los cambios socio-económicos y tecnológicos y todo ello sin renunciar al necesario control administrativo para garantizar la seguridad de los usuarios.
Para ello, el diputado regional ha indicado, se simplifica la tramitación administrativa, con el fin de eliminar obstáculos innecesarios y costes a la actividad empresarial y a la propia Administración, con el objetivo último de favorecer el emprendimiento y con ello la creación de riqueza y empleo.
Además, según el parlamentario esta norma surge por la necesidad de acomodar nuestra legislación a las Directivas Europeas, siendo una comprometida apuesta de nuestra comunidad por el juego seguro. El parlamentario, en este sentido, ha matizado que el juego es un fenómeno complejo, en el que se han de combinar necesariamente acciones preventivas, informativas, de sensibilización y de eficaz control, entre otras; procurando también la reparación de los efectos negativos que por el acceso al juego se pudieran producir, ha concluido.