Ante la cancelación de los convenios de los centros de la mujer y casas de acogida así como el desmantelamiento de sus plantillas, UGT manifiesta su preocupación y entiende que suprimir este servicio constituye una medida que es una agresión por sí misma, a no ser que se implante otro sistema de calidad análoga.
Los centros de la mujer y casas de acogida son un servicio gratuito de orientación laboral, ayuda al emprendimiento y sobre todo, protección a las víctimas de maltrato que viene ofreciendo la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a través de convenios con entidades públicas o privadas. La red emplea en la provincia de Cuenca a medio centenar de trabajadores de diferente cualificación, seis de ellos en la capital, y en todos se ha recibido el anuncio de la extinción de sus servicios coincidiendo con el fin de año.
La lucha por la igualdad en el trabajo y contra la violencia hacia las mujeres también es para UGT Cuenca un compromiso institucional, como una de las entidades que suscribieron en 2009 el Acuerdo Ciudadano e Institucional contra la Violencia de Género junto a CCOO y otras instituciones conquenses coordinadas por la Subdelegación del Gobierno.