Nuestra comunidad, apuntaba Fernández Vaquero, es el peor ejemplo que se puede poner porque “aquí a muy pocos les ha ido muy bien y al 90 por ciento de la población le ha ido mal”.
En este sentido, indicó que Castilla-La Mancha es la región que tiene menor renta por habitante o que, desde que gobierna Cospedal se han destruido 1.570 empresas en nuestra comunidad, el paro ha aumentado un 20 por ciento, (sobre todo el desempleo juvenil y de mayores de 55 años) y no hay trimestre en el que la producción industrial no haya caído.
Especialmente grave, indicó el responsable socialista, es la situación que están viviendo nuestros agricultores y ganaderos, y que refleja un informe realizado por el propio Ministerio de Agricultura en el que queda patente la bajada importante de los precios en origen y el aumento de los costes de producción.
En este sentido, especificó que, según este informe, los precios agrícolas en 2014 han experimentado un descenso del 10,3 por ciento. Y detalló que los precios del vino y el mosto han caído un 26 por ciento, los del aceite de oliva un 16 por ciento, los de las hortalizas un 7,7 por ciento, y también han descendido los precios de la carne de porcino, vacuno y aves. “Todos los precios han caído de manera muy importante lo que está haciendo que la agricultura y la ganadería, actividades fundamentales para Castilla-La Mancha, se estén haciendo insostenibles porque muchos se están viendo obligados a vender por debajo de los costes de producción”.
También aseguró que los datos estadísticos que refleja la situación que viven nuestra sanidad, educación o servicios sociales, “vienen a demostrar que Castilla-La Mancha no debe ser un ejemplo para que Rajoy saque pecho y diga lo que hay que hacer en el país”.
Y solo hace falta ver, apuntó Fernández Vaquero, las disparatadas listas de espera, con citas en atención primaria incluso hasta 15 días o citas de más de un año y medio para una operación o el cierre de escuelas rurales, el aumento de las ratios en educación, etc.
Para Fernández Vaquero, que auguró que durante el debate sobre el Estado de la Nación volverán a escucharse los mensajes en negativo y del miedo de “O nosotros (por el PP) o el caos”, lo que hay que hacer es tener en cuenta a los millones de ciudadanos anónimos que lo están pasando muy mal y aplicar “la sensatez, la moderación y el sentido común para conseguir que nuestro país y nuestra región recuperen su autoestima”, concluyó.