Una tradición que se remonta a 1496 y que cada enero llena de historia, emoción y pólvora las calles del municipio. La Plaza de la Verdura, la calle San Marcos y la Plaza Mayor se convierten en escenario de los Encuentros entre moros y cristianos por la imagen del Santo Niño, con alardes, procesiones, guerrillas y actos cargados de simbolismo, silencio, estruendo y fervor popular que culminan en el abrazo del perdón y la celebración colectiva.
Fotos: Alfonso Tertre