Page llegaba a esta conclusión tras constatar que el rechazo a Cospedal en castilla-La Mancha no viene motivado solo por el aumento del paro, el caso Bárcenas y sus ramificaciones en Castilla-La Mancha, el incumplimiento de su programa o el desmantelamiento de la Sanidad y la Educación.
Más aún, decía el líder de los socialistas de Castilla-La Mancha, “se trata de un problema de actitud, no solo de aptitud. Se trata de un problema de soberbia política, de que este Gobierno regional confunde autoridad con autoritarismo, respeto con miedo”.
Emiliano García-Page repasaba también otros asuntos de actualidad. Sobre la Sanidad y la Educación, sobre el Hospital de Toledo y las declaraciones de Cospedal en las que calificaba como un error haber transferido en su día la competencia de Educación a las comunidades autónomas, hacía varias consideraciones.
En relación con la Sanidad, sostenía que “seguramente la primera Ley que deberá hacer el próximo Gobierno de Castilla-La Mancha en el primer periodo de sesiones de la próxima legislatura será una Ley de Reconstrucción de la Sanidad pública de Castilla-La Mancha”.
En relación a lo dicho por Cospedal sobre la Educación aseguraba que “ya que se ha reconocido el error, lo justo sería recordar que quien transfirió la Educación a Castilla-La Mancha, por ejemplo, fue un señor que se llamaba Rajoy”. Y en ambos casos, en el de la Sanidad y en el de la Educación, creía que ·cuanto más cerca ha estado la gestión de los servicios públicos esenciales, mejor ha sido para los castellano-manchegos”.
Hablaba también García-Page sobre la foto, ayer, en el Palacio de La Moncloa, de Rajoy con los 5 presidentes autonómicos del PP que han firmado el memorándum que blinda por Ley en el futuro el Trasvase Tajo-Segura. “Es la foto de la vergüenza y de la traición a Castilla-La Mancha, va a condenar a Toledo y a Talavera a que el río Tajo lleve solo las aguas residuales de Madrid”, decía.
Y finalizaba sosteniendo que “difícilmente puede gobernar un autonomía quien no crea en las autonomías. Y es muy complicado que garantice el Estado del Bienestar quien no cree ni en el Bienestar, ni en el Estado. Y es más complicado aún gobernar bien una tierra que ni se quiere, ni se conoce, ni se palpa. Y menos aún si no se gobierna con la gente”.