En una entrevista concedida a Efe, Llorens considera que batir dicha marca "será muy complicado" y aunque acude "con la misma ilusión que el primer año", ha reconocido que la victoria será difícil porque cada año "hay más nivel".
Llorens siempre había sido corredor de mountain-bike y de algunas carreras de montaña, y ha explicado que se sintió atraído por esta especialidad en 2008 coincidiendo que estaba en Benidorm.
Aquel año, sin apenas preparación específica "porque iba con mi entrenamiento habitual", finalizó en cuarta posición en 5 minutos y 9 segundos: "Y eso que había muchos especialistas".
Para dar cuenta de la dificultad de mejorar el crono de la Subida al Bali ha indicado que desde 2008 hasta 2014 "sólo se bajó el récord en dos segundos".
"Es una carrera que hay que preparar casi como si se estuviera en un laboratorio, es muy compleja y cualquier desliz, desfallecimiento o fallo provoca que pierdas muchos segundos", ha relatado.
Según Llorens, no hay un entrenamiento específico para carreras de este tipo ya que "cada uno tiene su propia fórmula", aunque en su caso prefiere "trabajar en vertical y potenciar la explosividad porque es muy anaeróbica y el ácido láctico se dispara por las nubes".
"También hago algo de gimnasio, pero no me puedo exceder en correr distancias largas porque se pierde velocidad", ha añadido.
A su juicio, el hecho de ser un deportista de alto nivel en carreras de montaña o running no garantiza el éxito porque "aquí han participado muchos corredores de primer nivel y no han podido estar entre los primeros".
Llorens es un asiduo participante en estas carreras y no es extraño verle tomar parte en otras pruebas nacionales e internacionales: "El año pasado hice la de la Torre Eiffel y también una subida en Hong Kong", lo que le valió para terminar la temporada como sexto del mundo.
Para este año sus objetivos se centran en la carrera del Bali, el kilómetro vertical de Guipúzcoa y el campeonato de España que se celebra en Fuente Dé (Cantabria).
Para la subida del sábado, es consciente de que "será muy difícil ganar", aunque resalta que a sus 45 años aún se codea "con gente mucho más joven".
Al no haber corrido en la edición de 2015, cree que este año acude "con mucha presión, pero al mismo tiempo con mucha ilusión", y sobre el resultado final prefiere no hacer ninguna previsión porque "luego depende del día que haga o de cómo te levantes".
Una jornada normal de entrenamiento de Llorens supone muchas horas de práctica.
"Hay días de dos sesiones en los que por las mañanas lo que hago es activar el cuerpo y por la tarde un entrenamiento de calidad. Y otros días de una sesión solamente, pero al final sólo se descansa un día a la semana", ha comentado.
Llorens ha opinado que la Subida de Escaleras al Bali es una prueba "muy prestigiosa" en la que se trata "muy bien" a los corredores y ha subrayado "el buen clima, la calidad del hotel y el trato recibido", condiciones que sitúan a la carrera en "una de las mejores del mundo".
Con respecto al atletismo y sus muchas especialidades, el conquense cree que en general no da para vivir "aunque hay de todo".
Por ello, sabe que "en algunas disciplinas sí se puede vivir de esto, pero en otras menos conocidas es mucho más difícil" por lo que hay que "tirar" de subvenciones y patrocinadores. EFE