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Fernando Adrián indulta a “Batidero” y comparte puerta grande en Cuenca con Luque y Aguado
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(Foto: David Fernández Dos Santos-Vaquinhas)

Fernando Adrián indulta a “Batidero” y comparte puerta grande en Cuenca con Luque y Aguado

Por Redacción/ EFE
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localcuencanewses/5/5/16
miércoles 27 de agosto de 2025, 01:52h

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Fernando Adrián se erigió en gran protagonista de la tercera de abono de la Feria Taurina de Cuenca tras cortar dos orejas y lograr el indulto de “Batidero”, un toro de Román Sorando que rubricó una tarde histórica. Daniel Luque y Pablo Aguado completaron el triunfo colectivo al pasear dos apéndices cada uno, en una corrida marcada por la calidad del ganado y el acierto de los sustitutos de Morante y Roca Rey.

El diestro Fernando Adrián cosechó hoy un triunfo rotundo en Cuenca, donde cortó dos orejas de su primer e indultó el quinto toro de una notable y enclasada corrida de Román Sorando, que también propició la salida hombros de Daniel Luque y Pablo Aguado, que pasearon dos apéndices cada uno, acompañados por el mayoral de la ganadería.

El empresario de Cuenca se encontró con que para el tercer festejo de feria tenía que buscar sustitutos para suplir a Morante de la Puebla y Roca Rey. Ahí es nada. Los dos toreros de mayor tirón en taquilla de la actualidad. Y Máximino Pérez optó por tirar de la misma cuerda para cada uno de ellos; Daniel Luque por Roca Rey, y Pablo Aguado por Morante. Y acertó.

El primero embistió con clase al capote de Daniel Luque, pero ahí quedaron sus fuerzas. A continuación se movió tambaleante para enfado del público, que pidió la devolución sin ser oído. Luque abrevió ante la imposibilidad de lucimiento y el malestar de los tendidos.

En el cuarto, que se movió sin excesivo ritmo pero que se movió al fin y al cabo, Luque hizo una auténtica exhibición de poderío y capacidad.

Con apenas media muletita se lo pasó cerquísima, siempre vaciando hacia dentro y dejando una sensación de control absoluto de la situación, pasando a arrimarse cuando el toro ya se vino abajo, exprimido como estaba tras el trasteo del de Gerena quien, para rematar, recetó un estoconazo incontestable. Y claro, los dos pañuelos asomaron en el palco.

Fernando Adrián salió a morder. Es decir, a triunfar, sí o sí. Y fue que sí, claro. El segundo se dejó mucho por el izquierdo, y se vencía y no terminaba el viaje por el derecho, además de querer irse. El madrileño se la dejó en la cara para ligar con la diestra y, al mismo tiempo, evitar la tentación de irse a tablas.

Hubo ajuste, firmeza y entrega arrebatada, por ambos lados, además de iniciar y terminar faena de rodillas, que siempre encandila al público. Además, mató a la primera y se abrió la puerta grande desde su primer turno tras tumbar al de Román Sorando.

El quinto colocó la cara en el recibo a la verónica de Adrián con categoría, la misma que tuvieron los lances, prologados por dos faroles de rodillas.

Y luego en la muleta, Batidero, que así se llama el toro, porque fue indultado, derrochó un torrente de acometidas haciendo el avión, reduciéndose después de arrancarse de largo con alegría a la muleta de Fernando, que lució al toro y lució su toreo con estética, arrebato y ajuste, en una labor de gran vibración, de más a más. Eso sí, el toro apenas sangró después de recibir un picotazo.

El tercero deambuló por todo el ruedo inicialmente, topando con lo que se encontraba, fuera tela o peto. Y entre las telas se encontró con la fucsia de Pablo Aguado, quien, tras sobarlo, le pegó tres lances soberbios por el pitón izquierdo. Luego, con la muleta, a solas toro y torero en el ruedo, el de Román Sorando embistió sin entrega aunque permitiendo a Aguado hilvanar una faena compuesta, elegante sin estridencias, que habría sido premiada de acertar con la espada.

En sexto lugar, después del aluvión de embestidas de Batidero, saltó otro gran toro, más soso en sus acometidas, pero de enorme calidad, sobre todo por el lado zurdo, por el que llegó lo mejor de lo realizado por Pablo Aguado.

Fue en forma de varias verónicas mecidas, un trincherazo cumbre y pasajes de toreo enroscado y deletreado. Una faena de caricia que quedó relativamente tapada por el indulto, pero que alcanzó un gran nivel. Tanto fue así que fue reconocida con las dos orejas, dando por concluida una gran tarde de toros.

FICHA DEL FESTEJO

Se lidiaron seis toros de Román Sorando, bien presentados. Primero inválido. Segundo bueno aunque rajado al final. Tercero encastado. Cuarto manejable. Quinto extraordinario, de nombre Batidero, número 5, de 541 kilos, resultó indultado. Muy bueno el sexto.

Daniel Luque, que sustituía a Roca Rey (de nazareno y oro): pinchazo y estocada entera arriba (silencio); estoconazo arriba fulminante (dos orejas).

Fernando Adrián (de azul celeste y plata): más de media arriba (dos orejas); dos orejas y rabo simbólicos.

Pablo Aguado, que sustituía a Morante de la Puebla (de malva y oro): pinchazo y casi entera tendida arriba (ovación con saludos); estocada entera arriba (dos orejas).

Los tres toreros salieron a hombros junto al mayoral.

En cuadrillas, Marcos Prieto y Diego Valladar saludaron tras banderillear al segundo. Iván García hizo lo propio en el sexto.

Plaza de toros de Cuenca. Tercer festejo de la Feria de San Julián. Corrida de toros. Más de tres cuartos de entrada.

Julio César Sánchez

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