La sección sindical de UGT en Ambulancias Cuenca UTE ha denunciado públicamente la situación de precariedad que, según el sindicato, atraviesa el servicio de transporte sanitario en la provincia de Cuenca. Una flota de vehículos antigua, insuficiente y con numerosos desperfectos, junto a la falta de material de protección y deficiencias organizativas, estaría afectando de forma directa tanto a la atención a los pacientes como a las condiciones laborales del personal.
UGT alerta de que las ambulancias presentan averías constantes durante los trayectos, obligando en algunos casos a cambiar de vehículo en plena ruta o a circular a velocidades muy reducidas por problemas mecánicos, con el consiguiente riesgo para la seguridad vial. En el transporte sanitario programado, la flota se sitúa de manera habitual por debajo del mínimo exigido en los pliegos de licitación, con una falta de mantenimiento que se traduce en escalones retráctiles que no funcionan, elementos descolgados o inexistentes y fallos continuos en los dispositivos tecnológicos utilizados para registrar datos de pacientes, asistencias o rutas.
La situación, aseguran, no es mejor en el transporte urgente. El sindicato habla de ambulancias muy antiguas y mal conservadas, con problemas mecánicos frecuentes, camillas que no se elevan, tensiómetros y equipos de electromedicina que no funcionan correctamente y soportes deteriorados o rotos.
A estas carencias se suma, según UGT, el impacto negativo de la puesta en marcha del nuevo Hospital Universitario de Cuenca. La sección sindical afirma que ni el Sescam ni la gerencia del centro han tenido en cuenta las recomendaciones realizadas por los profesionales del transporte sanitario. Como consecuencia, denuncian escenas “dantescas” en las que pacientes deambulan por los largos pasillos del hospital mientras los técnicos deben localizarlos para realizar los traslados.
También critican el reducido espacio destinado a la evacuación de pacientes desde las ambulancias, lo que obliga a recorrer largas distancias a la intemperie hasta la entrada del hospital, así como la ausencia de un área adecuada para el estacionamiento de vehículos en espera. “No solo se mantienen los problemas del antiguo hospital, sino que incluso se han incrementado”, señalan, asegurando que los pacientes pueden llegar a permanecer horas en la ambulancia antes de ser trasladados a los boxes.
UGT denuncia igualmente las malas condiciones de las bases del transporte sanitario urgente, con estancias sin calefacción en invierno ni aire acondicionado en verano, falta de mobiliario y ausencia de taquillas, lo que obliga a los trabajadores a regresar a casa con la ropa de trabajo sucia y potencialmente contaminada. Además, los cerca de 400 empleados y empleadas de la empresa concesionaria llevarían más de un año sin recibir ni renovar el vestuario y los equipos de protección individual.
Por último, la sección sindical reclama un sistema adecuado de registro de jornada y la negociación de los cuadrantes de horarios con la representación de los trabajadores, denunciando que los actuales se imponen de forma unilateral e incluyen cláusulas que, según UGT, no se ajustan al convenio colectivo vigente.